Michelle Obama, la rebelde

9 Jun

La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, ha ejercido su rol, distanciándose de sus antecesoras. No es la Nancy Reagan que abrazó en su momento la lucha contra las drogas como tema durante la presidencia de Ronald Reagan. Tampoco es Barbara Bush que se convirtió en consorte de su esposo George H.W. Bush y solo tenía presencia durante los eventos sociales y los viajes al exterior. Igualmente, Michelle Obama no ha seguido los pasos de Laura Bush, que mantuvo un perfil bajo, capitalizando algunos temas educativos durante los ocho años de la presidencia de George W. Bush.

Michelle Obama es abogada y muy activa en la Casa Blanca. Aunque no toma partida en el proceso de toma de decisiones, es clave en el balance que necesita el presidente Barack Obama. Ha convertido a la Casa Blanca en lugar en donde los niños de las escuelas de Washington pueden visitarla, y apreciar el huerto que han hecho los Obama como una forma de cultivar alimentos saludables. No ha abrazado un solo tema político, como lo hizo Nancy Reagan, sino que tiene un abánico de iniciativas que le permite visitar escuelas, base militares, universidades, grupos focales, y en fin, salir de la búrbuja de la Casa Blanca, sin descuidar sus quehaceres domésticos y familiares. La primera dama tomó la iniciativa de mudar a la Casa Blanca a su madre, desde Chichago, quien le ayuda y asiste en el cuidado de los hijos de los Obama.

Tiene un staff de 22 personas, que se encargan de prepararle absolutamente cada detalle de sus apariciones públicas. Michelle Obama, igualando a una de las mejores primeras damas de Estados Unidos, Eleanor Roosevelt, es política. Por lo tanto, la primera dama será clave para la reelección del presidente Obama en el 2012. Claro, a su estilo. Por eso, Michelle Obama es la rebelde.

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