El discurso del rey Juan Carlos
25 Dic
Como es ya una tradición, el rey Juan Carlos pronunció ayer su mensaje de navidad para los españoles. A diferencia de otras oportunidades, su mensaje llamó más la atención, pues este ha sido un mal año para la Casa Real, debido a los propios errores cometidos por el monarca (como aquello de irse a cazar animales a Africa en medio de la crisis económica española), o también por la situación que atraviesan algunos integrantes de la familia real. Por tanto, el mensaje era esperado para ver si realmente el discurso del rey estaría enfocado para profundizar más el acercamiento de la Corona con la gente.
Este fue su discurso:
Lo primero que debo destacar es que, aunque el mensaje fue producido desde el mismo despacho real como es la tradición, el rey estaba de pie, apoyado sobre su escritorio, intentado estar un poco más informal que lo normal. Desde ese punto de vista, valoro ese cambio, pues el televidente lo percibe más cercano.
En segundo lugar, los televidentes pudieron apreciar distintos detalles del escritorio y del despacho del rey. Sin embargo, es notorio la ausencia total de computadoras o tabletas que hubiesen podido enviar la imagen de modernidad del Jefe del Estado. En pleno siglo 21, es una muy mala señal, más cuando la Casa Real ha introducido cambios positivos en su página web, y presentado un canal de You Tube. Esto demuestra que las informaciones le son presentadas al rey, en lugar de que éste pueda tener la iniciativa de buscar esas informaciones. No hay bidireccionalidad.
Por último, su mensaje fue oportuno, aunque no emotivo. El rey abordó los temas cruciales que afectan a España hoy día, pero le faltó emoción y conexión. Hubiese sido interesante que mencionase relatos de situaciones vividas en España, con las cuales se sintiera identificado. Al contrario, se quedó en menciones generales. Si algo ha quedado demostrado en este año, es el poder de los relatos de historias en el discurso de los políticos. En ese sentido, el rey pudo haberlo mejor.

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