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La transitoriedad del poder

3 Jul

Antes, he escrito sobre el primer día. Se requiere de un alto sentido de humildad para comprender la transitoriedad del poder. Muchos políticos, empresarios y militares no entienden que las posiciones que se ocupan en un momento determinado y que generan poder, pueden perderse de la noche a la mañana, y para ello, hay que estar preparado. Lo anterior viene a cuenta de la noticia divulgada por el New York Times de que el General Stanley McChrystal esta destruido por el dramático cambio de haber vuelto a la vida civil, como ciudadano, luego de haber sido reemplazado como Jefe de la OTAN en Afganistán. McChrystal fue hasta hace poco el General más poderoso en el mando de las tropas americanas en Afganistán, y lo cierto es que se comportaba como tal. Hoy día, ya retirado, debe acostumbrarse a la vida en hogar, lejos de los puestos de mando. Conozco varios militares que han ocupado altas posiciones públicas, y reconozco que no hay nada que cause mayor desazón e incertidumbre a un militar que pensar en el primer día, luego de su retiro. Pasarse meses y años dando órdenes, rodeados de subalternos, viajando en avión privado, hospedándose en hoteles lujosos, despachando con presidentes, como lo hizo McChrystal, para luego, con la velocidad de un rayo, ser un ciudadano que debe preocuparse por las cuestiones ordinarias, es una transición que muy pocos logran hacer. McChrystal no es la excepción.

La humildad y el político

7 Ago

La entrada del blog de Albert Medrán sobre el gesto del presidente Barack Obama de celebrar su cumpleaños cantándole cumpleaños a la veterana periodista Helen Thomas me ha motivado a escribir este apunte. El gesto de Obama es una demostración de cómo los políticos, aún los que ostentan posiciones como la de Presidente de Estados Unidos de América, deben tener la humildad entre sus principales virtudes. Un contraste muy diferente a las lisonjas que se producen con motivo de la celebración de otros cumpleaños presidenciales.

En una ocasión, leí que «la confianza y la humildad siempre van juntas. Una de las razones por las cuales los hombres son tan propensos a alabarse, a sobreestimar su propio valor y sus propios poderes, a resentirse de cualquier cosa que tienda a rebajarlos en su propia estimación o en la de otros, es porque no ven más esperanzas para su felicidad que ellos mismos».

Ver al presidente Obama, con la sencillez y la humildad, el mismo día de su cumpleaños, en vez de que se lo celebrarán a él, con toda la publicidad de que lo que eso implicaría, observarlo llevarle unos bizcochos, sencillos, a la décana del periodismo en la Casa Blanca, es una extraordinaria lección de humildad, tan necesaria por estas latitudes.

La foto y las imágenes hablan por sí solas. Dudo que Helen Thomas haya tenido otro cumpleaños tan memorable como éste.

Junot Díaz y Oscar Wao

30 Ago

A comienzos de mes, le dediqué un apunte a la última novela de Junot Díaz. Felízmente, el pasado jueves asístí a la puesta en circulación de la edición en español de La breve y maravillosa vida de Oscar Wao, editada por Alfaguara. Allí tuve el honor de escuchar, a viva voz, a Junot Díaz, en un interesante coloquio tanto con el escritor Frank Báez como con algunas personas del público que intervinieron en la sesión de preguntas y respuestas.

En adición a su profunda sensibilidad política y social claramente reflejada en su obra, Junot Díaz me capturó con su virtud más preciada, la humildad, pues, a pesar de haber ganado el Pulitzer, esa noche, nos dijo: «Aprendí a ser humilde. Una persona no puede parecer sencilla cuando está siendo entrevistada o cuando está en una gira de promoción de un libro, pero créeme, pasa diez años escribiendo una novela y aprenderás algo sobre la humildad».

Fue una noche excepcional. Hubo risas, pero también planteamientos muy serios.

Pocas veces, un auditorio dominicano ha escuchado tantas verdades dichas con tanta naturalidad y sinceridad por un dominicano de pura cepa. En el fondo, es lo que nos hace falta a los dominicanos. Entender que el ejercicio ético y transparente sobre todo de aquellos que ejercen en el servicio público es fundamental para que nuestro país pueda superar los serios y graves problemas institucionales, económicos y sociales que padecemos.

También, percibí necesidad de que Junot Díaz pueda venir con más frecuencia al país, e impartir los cursos de redacción o escritura creativa para muchos dominicanos a quienes les sería de gran utilidad. Ojalá que esto se pueda concretizar en el futuro cercano, para el bien de la cultura dominicana.