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Un detalle del debate Kennedy – Nixon

29 May

El primer debate presidencial televisado en Estados Unidos de América fue el protagonizado por John F. Kennedy y Richard Nixon en 1960. Ha sido un debate muy analizado desde todos los puntos de vistas. La mayoría de los analistas apuntan al triunfo de Kennedy sobre Nixon, cuya imagen se vió muy deteriorada en los televisores.

Lo que no es tan conocido es lo que sucedió después del debate, relatado en el libro Presidential Debates: Fifty years of high risk TV. Jacqueline Kennedy, que estaba en su segundo embarazo, decidió celebrar un encuentro público con la prensa e invitados en su casa para ver el debate, mientras que Pat Nixon decidió quedarse en su casa a ver el debate. Mientras la esposa de Kennedy aprovechó el momento para reunirse con amistades y hacer las primeras relaciones públicas, la esposa de Nixon decidió mantenerse en privacidad. Así lo reporta el libro:

«In Hyannis Port, Massachusetts, Jackie Kennedy, six months pregnant with her second child, was hosting a debate-watching party. About thirty people had gathered in the Kennedys’ summer home on Nantucket Sound, where the guest list included Jackie’s sister, Lee Radziwill; Professor and Mrs. Archibald Cox; Professor and Mrs. Arthur Schlesinger, Jr.; Democratic committeewomen from around New England; and last but not least, about a dozen journalists.»

«The Kennedy “Listening Party,” as the newspapers anachronistically termed it, offers further evidence of how differently the two political camps regarded the debate. While the wife of the Democratic candidate used the occasion for public relations, Pat Nixon spent a quiet evening watching at home with her two daughters in Washington, out of sight of reporters until the next day, when she would be enlisted for damage control.»

Al terminar el debate, Jacqueline Kennedy pasó a los libros de la historia, en lo que se conoce como el primer comentario de relaciones públicas a favor de un candidato luego de un debate, cuando exclamó ante la prensa: «Yo creo que mi esposo estuvo brillante». Así lo recoge el autor de la obra:

«In what history records as the first example of postdebate spin, Jacqueline Kennedy turned to her guests at program’s end and exclaimed, “I think my husband was brilliant.”

Quince minutos luego de terminar el debate, Kennedy llamó a su casa, y todo era algarabía. Contrario a lo que sucedió con Nixon, que en una conversación que sostuvo con su madre, relatada por el mismo, reconoció que «había cometido un error básico. Me concentré demasiado en la sustancia, y no en la apariencia. Debí recordar que una imagen vale más que mil palabras». Una lección que perdura hoy día al igual que ayer.

El fin de la dinastía Kennedy, por ahora

1 Mar

He leído en la prensa que el último de los políticos activos de la familia Kennedy, Joseph Kennedy III, nieto de Robert Kennedy, decidió no presentarse como Candidato al Congreso en las elecciones de noviembre de este año, con lo cual terminan 50 años de presencia de la dinastía Kennedy en el Congreso de Estados Unidos, por ahora. Con razón, tal como anticipé en unos de mis apuntes de enero de este año, se avecinan nuevas dinastías en la política americana.

¿Nuevas dinastías en la política americana?

5 Ene

Resulta interesante cómo ha ido cambiando la política en Estados Unidos, a partir de la elección del presidente Barack Obama, que rompió con todos los esquemas tradicionales, especialmente con la apertura de nuevas caras en el ejercicio político. Atrás quedaron los apellidos que dominaron la escena política como los Adams, Roosevelt, Kennedy, Bush y Clinton. La historia de Estados Unidos no se pudiera escribir sin mencionar estos clanes familiares.

Dado que la familia de Obama es muy joven todavía, se hace difícil preveer si otro u otra apellido Obama estará en política, después que el presidente Obama termine su mandato o sus mandatos (si es que fuese reelecto). Pero, lo que sí es curioso cómo han surgido nuevas caras de políticos que son hijos de políticos establecidos, no tan conocidos como los Kennedy, los Bush o los Clinton, pero sí de peso en la política americana.

Aquí les detallo los nombres de quiénes tenemos que observar en los próximos años, y que sus familias han hecho vida política en Estados Unidos:

Rory Reid: Candidato a Gobernador del Estado de Nevada. Hijo del Senador Harry Reid, líder de la mayoría del Partido Demócrata en el Senado de Estados Unidos.

Rand Paul: Candidato a Senador por el Estado de Kentucky. Hijo de Ron Paul, quien fuera Candidato Presidencial por el Partido Republicano.

Robin Carnahan: Candidata a Senadora por el Estado de Missouri. Hija de Mel Carnahan, quien fuera Gobernador de Missouri.

Ethan Haster: Posiblemente Candidato a Representante del Estado de Illinois. Hijo de Dennis Haster, pasado presidente o Speaker de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Jason Carter: Candidato a Senador en el Estado de Georgia. Es nieto del presidente Jimmy Carter.

Beau Biden: Es Procurador General del Estado de Delaware, y posiblemente Candidato a Senador por ese mismo Estado para ocupar la vacante de su padre, Senador y Vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden.

JFK, la foto y el desmentido

29 Dic

En mi oficina, tengo varias fotos del presidente John F. Kennedy. Por eso, me llamó la atención esta noticia sobre la foto de JFK que habría cambiado el curso de la historia. Unos minutos después, se produjo el desmentido. Así no se hace prensa.

Cien días de Obama, grado "A"

29 Abr


Hoy se cumplen los primeros cien días de Barack Obama como Presidente de Estados Unidos de América. Y, tal como se anticipaba, han sido cien días de cambio. Haber heredado la carga pesada de una imagen deteriorada de Estados Unidos a nivel internacional como consecuencia de la guerra en Iraq, al margen de Naciones Unidas, y tener sobre sus hombros la recesión económica más fuerte desde la Gran Depresión, han sido los dos factores con que Obama ha tenido que lidear en el inicio de su período presidencial.

Ha sido muy vasta su agenda, pero tal, como dice el editorial de El País, Obama se ha afianzado como un líder solvente. Aquí definitivamente ha estado la clave: Con su carisma personal, y su extraordinaria oratoria, el presidente Obama ha levantado la confianza del norteamericano en medio de momentos muy difíciles, y la mejor evidencia es que, según las encuestas, hoy goza del 64% de aprobación (la mayor para un presidente norteamericano, excepto Ronald Reagan).

¿A cuál de sus antecesores se puede comparar a Obama? El New York Times ha hecho un interesante trabajo, comparando a Obama con los siguientes presidentes: Ronald Reagan, Lyndon Johnson, Richard Nixon, Franklin Delano Roosevelt y John F. Kennedy. Es un poco largo, pero vale la pena leerlo.

Obama, sin lugar a dudas, se ha convertido en el presidente de mayor poder de los que han ocupado la Casa Blanca, como consecuencia de la crisis económica. Haber abrazado la política intervencionista, según la teoría económica de Keynes, para reactivar la economía, le ha permitido acumular mucho poder (como por ejemplo, haber intervenido en la solicitud de renuncia del presidente de General Motors), y Obama lo ha hecho con mucha destreza, firmeza, pero con humildad. Incluso, a pesar de tener la mayoría en el Congreso Nacional, ha tratado de hacer alianzas con sus opositores en determinadas piezas legislativas.

De igual manera, ha viajado por el mundo, llevando un mensaje diferente, no el de la imposición, sino el de escuchar para colaborar en la búsqueda de decisiones globales. Hay que, en ese sentido, resaltar, respecto a América Latina, el cambio de su política hacia Cuba. A pesar de esto, y dada las prioridades que tiene en su agenda, no vislumbro mayores cambios hacia la política exterior en América Latina.

Hay que destacar también que, en estos cien días, ha vuelto una familia a la Casa Blanca. Su esposa, Michelle, ha demostrado que una Primera Dama puede ejercer sus funciones con sencillez, sin exhibir los grandes vestidos de la moda, y con una visión de apertura que hacía tiempo que no se veía en Washington. Asimismo, los Obama han demostrado el lado familiar, atendiendo sus responsabilidades ante sus hijas y la comunidad.

Han sido cien días de cambio. Algunos hubiesen querido que los cambios fuesen más rápido, pero son tantos los desafíos y los retos, que, desde mi punto de vista, Obama lo ha hecho muy bien, y si tuviera a bien juzgar su desempeño, le asignaría una «A», excelente.

"Ich bin ein Berliner"

25 Jul

Yo soy un Berlinés. Fue la famosa cita del discurso del presidente John F. Kennedy, el 26 de junio de 1963 ante el Ayuntamiento de Berlín, en ocasión de la primera visita de un presidente de Estados Unidos a Alemania.

Los medios de comunicación reportan el discurso del Candidato Presidencial del Partido Democráta, Barack Obama, en el Parque Tiergaten, Berlín. Ha sido la manifestación más concurrida que Obama ha celebrado, superando las que ha realizado en Estados Unidos. Se estima que más de 200,000 personas asistieron. Les invito a ver las fotos en flickr.

El segundo presidente de Estados Unidos que se dirigió a una multitud en Berlín fue el presidente Ronald Reagan, el 12 de junio de 1987, ante la Puerta Brandenburg, en donde pronunció la famosa frase Tear down this wall! («¡Derrumben el muro!»). Dos años después de este discurso, en 1989, se derrumbaba el símbolo de la irracionalidad y de la barbarie política, el Muro de Berlín.

Lo curioso es que Obama ha sido el único ciudadano norteamericano que, sin ostentar la calidad de Presidente de Estados Unidos, que ha hablado a una multitud abierta en Berlín. Por eso, en su discurso, señaló que se dirigía a ellos, no como candidato presidencial, sino como ciudadano del mundo.

Pronunciar un discurso en Berlín es hablar de la libertad y de la democracia. El discurso de Obama en Berlín es un recordatorio de que nunca jamás se vuelvan a repetir los episodios históricos que provocaron división en la humanidad. Quizás, nadie mejor que él, Obama, para recordarnoslo.

Como bien dijera el presidente Kennedy, todos los pueblos libres, dondequiera que vivan, son ciudadanos de Berlín, y estoy, por tanto, como un hombre libre orgulloso de decir yo soy un berlinés.