¿Hacia dónde debe ir la izquierda?
11 Ene
Ante esta cruda realidad, han surgido doce ideas para remontar la izquierda. Las aportadas por Carlos Mules, Ignacio Urquizu, Inés Sabanés y Matt Browne, sin desperdicios. Excelente trabajo de Publico.
11 Ene
Ante esta cruda realidad, han surgido doce ideas para remontar la izquierda. Las aportadas por Carlos Mules, Ignacio Urquizu, Inés Sabanés y Matt Browne, sin desperdicios. Excelente trabajo de Publico.
7 Ene
El presidente Barack Obama designó ayer a William Daley como el nuevo Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, o mejor conocido como el Chief of Staff. Se trata de la posición más importante en el gobierno, específicamente en el Ejecutivo. En otros países se conoce como el Ministro de la Presidencia, o en regímenes parlamentarios, como el primer ministro, guardando las distancias. Lo que sí es claro es que se trata de la segunda posición más poderosa en Washington.
A dos años de terminar su mandato, y en planificación de su reelección, Obama, al igual que lo hizo Bill Clinto en 1995, está buscando experiencia, capacidad de concertación política, y acercamiento a una franja del electorado que ha sido muy afectada por la crisis económica de Estados Unidos. William Daley se convierte, entonces, en el «problem-solver», o en «deal-maker», quien tendrá a su cargo la agenda del presidente, sus relaciones con el Congreso (que ahora es republicano), y preparar las políticas del gobierno en esta recta final.
En la historia de la Casa Blanca, ha habido muchos Jefes de Gabinete. Unos han pasado por el puesto y han dejado su impronta. Otros ha servido con lealtad al presidente. Obama ha buscado a una persona de su confianza, a quien conoció en Chicago, y demuestra que, en política, las relaciones primarias son importantes, personas que sepan decir que «sí» y que sepan decir que «no», con un alto sentido de gratitud y de respeto.
La designación de Daley me recuerda a quien para mí ha sido uno de los mejores Jefes de Gabinete de la Casa Blanca, James Baker. Veremos los resultados.
2 Ene


Ayer, fue un día histórico para Brasil, mi segundo hogar: Dilma Rousseff se convirtió en la primera mujer en ser juramentada como presidenta de Brasil, un hecho sin precedentes, en el país más grande y poblado de América Latina. Pero, la ceremonia de traspaso de mando presidencial fue única, consistente en tres fases, dos oficiales, y una de carácter político:
Lo primero que me llamó la atención fue la particularidad de que el discurso de toma de posesión de la presidenta Dilma fue, como es habitual, en el Congreso Nacional, en presencia de los legisladores e invitados internacionales. Allí, reitero, hubo gratitud y reconocimiento hacia el presidente Lula: «Vengo aquí a honrar su Gobierno». A diferencia de otros países, este acto no incluyó el traspaso de la banda presidencial.
Lo segundo fue que el acto del traspaso de la banda presidencial fue en el Palacio Presidencial de Planalto en Brasilia. Ahí, le esperaba Lula, y en presencia de una multitud, en un acto muy emotivo, le colocó la banda presidencial a la presidenta Dilma. Hubo lágrimas de alegría y de emoción.
Lo tercero fue el acto de recibimiento de Lula en Sao Paulo. Viajó desde Brasilia en el avión presidencial, y fue recibido por una multitud al frente de su casa, en un ambiente de fiesta. Sus palabras fueron conmovedoras: «El hecho de haber dejado la presidencia de la República no significa que no voy a hacer política. Quiero continuar ayudando a la compañera Dilma. Cuando ella me convoque, la voy a ayudar».
De las declaraciones de ambos, de Dilma y de Lula, queda claro que se ha conformado un dúo dinámico. Dilma, sin lugar a dudas, ejercerá la presidencia de Brasil con total autonomía, pero sabe que tiene, en la reta guardia, la experiencia y la popularidad de Lula, que seguirá de su lado, que la ayudará, que la asistirá, y que incluso, la representará en ocasiones especiales, sobre todo en el plano internacional. Es un dúo dinámico, único en la política, que rendirá resultados y beneficios importantes no solo para Brasil, sino para el mundo.
No puedo concluir este apunte sin lamentar que la política exterior dominicana ha quedado otra vez mal parada ante Brasil. A diferencias de los principales países que tienen relaciones con Brasil, cuyos representantes fueron los Jefes de Estado y de Gobierno, o los ministros o secretarios de relaciones exteriores, el gobierno dominicano brilló por su ausencia al no estar representado ni por el presidente, ni el vicepresidente ni el ministro de relaciones exteriores. Una omisión ante un país que, como Brasil, es y ha sido generoso con República Dominicana.
1 Ene
De las primeras damas de Estados Unidos de América, Eleanor Roosevelt es la que más admiro. Ninguna otra primera dama norteamericana ha transitado por la experiencia de vivir situaciones dramáticas como la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Adicionalmente, su valor queda consagrado al ser el soporte principal del presidente Franklin Delano Roosevelt mientras padeció el polio hasta su muerte. Me he encontrado con esta comparencia de la Sra. Roosevelt en el programa What’s my line, que comparto con ustedes:
27 Dic

Ayer fue el día más difícil de mi vida. Mi padre, Salvador Jorge Blanco, falleció luego de la librar por 37 días su última batalla en la vida. Murió en paz, como mueren los hombres buenos. ¿Quién fue mi padre? Comparto con ustedes los apuntes que escribí sobre su vida en estos días de prueba:
1986, el poder es una sombra que pasa
1981, el encuentro con Juan Pablo II
Las honras fúnebres serán mañana martes. Oportunamente, continuaré escribiendo sobre su vida y sobre su legado, del cual me siento orgulloso.
Nota sobre la foto: Mi padre, Salvador Jorge Blanco, en uno de sus momentos estelares de su carrera política, al lado de José Francisco Peña Gómez, durante la manifestación en 1982 en el Estadio Quisqueya, en Santo Domingo. Ambos, desde ayer, se han reencontrado.
21 Dic
Ahora que personalmente estoy viviendo una experiencia en la que tengo que tratar diariamente a médicos y enfermeras, y junto a mi familia, tomar decisiones, me pongo en los zapatos de los médicos que atendieron a Fidel Castro, quien es un paciente muy particular. Es el Secretario General del Partido Comunista de Cuba y es el líder del régimen cubano. Durante su enfermedad, según revelan los cables de Wikileaks, Castro es el que ha tomado las decisiones, incluyendo las más cruciales, aunque no hayan sido las mejores:
Presentaba una perforación en el intestino grueso y necesitaba una colostomía, una abertura en la parte exterior del abdomen para eliminar los productos de desecho hasta que sane el colon o se le efectúe otra cirugía para sustituir el ano, «a la que (Castro) se opuso, diciendo que debían cortar la parte infectada y empalmar el intestino al colón. El doctor (Eugenio) Selman, jefe del equipo, estuvo de acuerdo, pero el resto de médicos se opuso. Fidel, caprichosamente, se opuso», prosigue el informe. «Con el paso del tiempo, y al haberse infectado el colon, la operación falló y la parte empalmada se separó. Tuvieron que operarle de nuevo, pero se toparon con una fístula (una conexión anormal entre dos órganos), cuya existencia desconocían».
El informe recogido por la legación diplomática de EE UU agrega que normalmente una fístula bloquea la digestión de la comida, con lo que Fidel Castro perdió cerca de 18 kilos y hubo de ser alimentado con suero «y utilizaron un aparato fabricado en Corea para tratar la fístula, aunque sin mucho éxito». Fue entonces cuando fue llamado el médico español José Luis García Sabrido, quien descartó la existencia de un cáncer, «y dijo que el equipo cubano había hecho lo que creyó conveniente pero que lo correcto hubiera sido una colostomía», según se indica en el cable del jefe de la Sección de Intereses. «En ese momento, se procedió a la retirada del doctor Selman del equipo, quien ahora trabaja en un empleo de menor categoría en algún lugar».
De lo anterior, queda evidenciado que Castro mantuvo control total de las decisiones. Que probablemente, al igual que otros pacientes hombres, no quizo que le pusieran la bolsa para los desechos hasta que se recuperara el colon, y tomó la decisión que le resultó riesgosa al extremo de que finalmente, meses después, hubo que aceptar lo que originalmente había rechazado.
Y el destino de su médico original, Dr. Selman, que había recomendado lo correcto, pero que su recomendación no fue aceptada por Castro, está hoy ocupando un empleo de segunda categoría en Cuba, en una especie de desgracia política. Definitivamente, atender al paciente Fidel Castro es una tarea compleja.
20 Dic

Tengo en la memoria la imagen de mi padre, escribiendo en una libreta amarilla, y mi madre digitando en su computadora Mac, el contenido de probablemente el documento más importante que mi padre haya escrito en su vida, el cual tituló «Mi Defensa», y que fue publicado, in-extenso, el jueves de 6 de octubre de 1988, en el periódico HOY.
Fueron largas jornadas de ese verano de 1988, en Atlanta, en donde mi padre estaba siendo tratado por problemas cardíacos. A Atlanta llegamos aquel 14 de mayo de 1987, luego de que el gobierno dominicano excarcelara a mi padre por los quebrantos de salud, y después de transitar por el calvario de pasar varios días en la Embajada de Venezuela en Santo Domingo, y otros días más en la Clínica Gómez Patiño. Oportunamente me referiré a estos hechos.
Lo que siempre estuvo claro en mi padre fue que, una vez concluido su tratamiento, regresaría a Santo Domingo a defenderse de las acusaciones y de las persecuciones. En esto, recibió todo nuestro apoyo, conscientes todos de lo que sucedería y de las vejaciones y humillaciones que sufriría. El honor y la dignidad están por encima de todo.
Formamos un equipo de trabajo. Mi padre escribía. Dilia y yo organizábamos el material de apoyo. Mi madre digitaba, y ocasionalmente, yo. Fueron días interminables. El documento estuvo listo el día 18 de julio de 1988. Tenía 245 páginas, con un análisis demoledor de cada una de las acusaciones que injustamente le hicieron a mi padre. Luego se tomó la decisión de esperar que llegara el momento de su publicación, que se hizo en ocubre de 1988. Mi padre regresó, junto con nosotros, a Santo Domingo a principios de diciembre de 1988. Él fue reingresado a la cárcel.
Como he dicho en otras ocasiones, muy pocos hicieron caso a «Mi Defensa», y le prestaron escasa atención. No había oídos. Al contrario, la audiencia prestaba atención al circo, a la infamia, a las acusaciones, a la inventiva, a la injuria. Sin embargo, mi padre quizo cumplir y tener la tranquilidad en su conciencia de que había expuesto su caso, nuestro caso.
En su última página, mi padre expresa:
«Inútil sería que los tribunales conociésen la verdad si no tienen la firmeza de defender la Justicia por encima de todos los prejuicios y de todas las presiones políticas o las ocultas, que se mueven como insoslayables que jamás podrían ocultarse ante los ojos de los pueblos».
«En esta Magistratura contemplo esas excelsas virtudes: La Verdad que sacia el conocimiento y la Justicia que apaga la sed de los justiciables. La presunción de inocencia que enriquece el juicio penal, haciéndolo más humano, es la razón desnuda de los sufrimientos del hombre y su reencuentro con la pureza de sus acciones».
«En vuestras manos esta mi vida que es también mi toga en mi noble y honesta lucha en los tribunales, en mi vida ciudadana y al frente de los destinos públicos. Me confundo con ella y me abrazo a ella con toda la fuerza que da la inocencia».
«Me inclino reverente ante este Tribunal, que no es fuero político sino penal».
«Por eso espero vehemente mi absolución total».
Palabras que, las leo una y otra vez, y tocan mi corazón. Mi padre fue condenado en primera instancia en el 1991. Diez años después, en apelación, y ya sin la pasión política, mi padre fue absuelto y descargado por no haber cometido ninguno de los hechos que le imputaban.
«Mi defensa» es el retrato hablado de mi padre, Salvador Jorge Blanco, quien hoy cumple 31 días en estado de coma profundo, luchando por vivir, en paz.
17 Dic


Recuerdo perfectamente este mitin, que fue el de cierre de la campaña electoral, antes del 16 de mayo de 1982. Fue celebrado en la explanada del Estadio Quisqueya, en Santo Domingo, República Dominicana. La otra foto recoge el momento en que mi padre es cargado, con su traje blanco y corbata, al momento de llegar a la manifestación. Ese día se confirmó su victoria. En el fondo, se observan afiches de José Francisco Peña Gómez, líder de siempre del Partido Revolucionario Dominicano; Jacobo Majluta, quien era candidato a senador por el Distrito Nacional; y mi padre, Salvador Jorge Blanco, candidato presidencial. Fue un día felíz.
Hoy, mi padre ha llegado otra vez a su casa, tras 28 días interno en la clínica. Sigue en estado de coma, pero he sentido la misma tranquilidad que hemos tenido siempre en nuestro hogar, a pesar de las altas y las bajas en nuestras vidas. En aquellos años de vida de duras pruebas, de alegrías y de tristeza, nuestra casa siempre fue nuestra fortaleza, el lugar para compartir, leer, reflexionar y descansar. Hoy nuestro apiario casero está de jubilo. Ha llegado quien se nutre de la miel. Un gladiador. Un luchador. El mismo que está en esa manifestación, en medio de la gente, del pueblo. Qué lección de vida.
14 Dic


Esta foto la llevo siempre en mi memoria. Corresponde a la época en que mi padre, Salvador Jorge Blanco, estaba llegando a la cúspide de su popularidad, poco antes de ganar la Candidatura Presidencial por el Partido Revolucionario Dominicano. La foto fue tomada durante la reconocida tertulia que hacía el periódico Nuevo Diario, y que fue la portada de su edición del viernes 13 de noviembre de 1981.
La contemplo y veo sus rostros, llenos de alegría y de esperanza. Era un momento cumbre. Él sabía la responsabilidad que estaba a punto de caer sobre sus hombros. Ella, mi madre, era su cómplice, su apoyo, su asistente, su mujer. Mi padre vestido con el traje de mil rayas, característico de su personalidad, con su corbata y camisa de dos botones. Ella, con sus lentes, elegantemente vestida, y siempre bien dispuesta. La pareja excepcional.
Esas sonrisas la mantuvieron aún en medio de múltiples adversidades. Es la misma que tenía mi padre el viernes 19 de noviembre de 2010, cuando analizábamos las noticias deportivas. Ambos desconocíamos lo que iba a suceder el otro día. Hoy, mi padre cumple 25 días en estado de coma profundo, y 7 días respirando por sí solo. Es un gladiador. Esas sonrisas acompañarán a mis padres, siempre.
Nota sobre la foto: Agradezco al Director de El Nuevo Diario, Persio Maldonado, el detalle de haberme impreso la portada que contiene este recuerdo tan especial.
11 Dic

Bill Clinton demostró ayer que es un maestro de la política. Cuando su mejor aliado, el presidente Barack Obama, lo necesita, ahí esta presente, y de qué manera. Ambos se reunieron en la Casa Blanca, y de manera sorpresiva, se presentaron al salón de prensa, e iniciaron una conferencia de prensa improvisada. El presidente Obama hizo una pequeña introducción, y luego se retiró y le dejó el podium de la Casa Blanca a Clinton, quien se creció y le dió un espaldarazo a la propuesta de Obama sobre impuestos que ha consensuado con los republicanos. La presencia de Clinton no es casual. No solo es el esposo de Hillary, sino que tienen una amplia base de apoyo en los demócratas liberales que han tenido resistencia ante el plan de Obama. Ver a Bill Clinton en el podium del salón de prensa de la Casa Blanca fue retrotraer la memoria a sus años de presidente. Claro, el Clinton de hoy, es más maduro, más consciente de su rol, de «counselor» o «consejero» de su amigo, el presidente de los Estados Unidos. La transcripción, aquí.
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