Archive | Sara Palin RSS feed for this section

Paul Ryan, el halcón que necesitaba Romney

11 Ago

Mitt Romney ha seleccionado a Paul Ryan, como candidato vicepresidencial del Partido Republicano, completando la boleta electoral de cara a las elecciones de noviembre. La importancia de la elección del candidato vicepresidencial, en el caso de Estados Unidos, no es tanto por la función del vicepresidente, sino por el complemento que le puede aportar ante las carencias que pueda tener el candidato presidencial. Dos factores han influido en que Romney seleccionara a Ryan:

Primero, la economía. Definitivamente, al margen de otros temas esenciales, el eje de la campaña electoral es la crisis económica que vive Estados Unidos. Como Romney es visto como un multimillonario que ha tenido dificultades para poder demostrar los impuestos que ha pagado, y que no favorece el incremento de los impuestos a los más ricos, ha seleccionado a Paul Ryan quien es actualmente presidente del Comité de Presupuestos de la Cámara de Representantes, posición que le ha permitido fijar posición sobre la necesidad de recortar el gasto público, particularmente en la salud pública incluyendo su polémica petición de privatizar el 'medicare'.  Dentro de la filosofía republicana sobre el gasto público, Ryan es la nueva estrella.

Segundo, el 'Tea Party'. Si bien Ryan no es miembro del 'Tea Party', el movimiento ultra derechista del Partido Republicano, sus posiciones están muy cerca, y Romney necesitaba incorporar al 'Tea Party' a su campaña. Ryan es católico, se opone al derecho al aborto y al matrimonio de homosexuales, y además, quiere recortes de todos los programas progresistas aprobados por la administración de Obama.

Paul Ryan es mucho mejor candidato que Sara Palin, cuando fue seleccionada como candidata presidencial de John McCain en 2008. Ryan es un halcón republicano. Por eso, Obama y Biden están de risas.

zp8497586rq

Michelle Obama, su mejor respuesta

9 Feb

Michelle Obama es aguda. Sabe cuándo debe decir las cosas y cómo decirlas. A diferencia de su esposo, el presidente Barack Obama, que, aunque fije posiciones públicas, no tiene el ánimo de la confrontación con sus adversarios, la señora Obama sabe poner las cosas en su justo lugar. Tiene su propio código de respuestas, sobre todo frente a aquellos políticos que viven constantemente en los medios en búsqueda de la confrontación y de la contradicción, incluyendo el invento de fábulas, objeto de la más perversa maquinación, todo con el propósito de tener presencia en periódicos, televisión, radio e internet, pues nunca son favorecidos en las urnas: Ella aplica, ante esas actitudes, la indiferencia, la ignorancia, el silencio. Ayer, lo demostró cuando, en un encuentro con los medios para difundir su iniciativa para mejorar los hábitos de la alimentación y el ejercicio, le preguntaron su opinión sobre Sara Palin. Su respuesta: «Yo no pienso sobre ella en esta iniciativa». Ocho palabras, fulminantes. Su mejor respuesta, una extraordinaria lección. La historia, aquí.

Sara Palin, en contra de todos

13 Ene

Sara Palin, cuya incapacidad política está retratada en el libro Game Change, se ha convertido en el símbolo de la ultra derecha en Estados Unidos de América, representada en el conocido Tea Party. Es una amalgama de intereses diversos, que supo aprovechar el descontento de la crisis económica y las medidas tomadas por el presidente Barack Obama, para posicionarse dentro del Partido Republicano. Palin pertenece a esos políticos, sobre todo minoritarios, que toman un discurso radical, extremista, y alimentan su base de seguidores mediante expresiones y comentarios en contra de los emigrantes, los derechos sociales y las políticas de izquierda.

Como era de esperarse, al ocurrir el asesinato múltiple en Tucson, Arizona, lejos de ella asumir una actitud de pesar, Palin la emprendió contra todos los que no piensan igual que ella, que son la gran mayoría, motivando que se buscaran los antecedentes de la reciente campaña electoral en donde claramente ella incitó a votar en contra de quienes, como Gabrielle Giffords, representaban «una amenaza» al Tea Party. Cuando fue evidente su vinculación política al incitar a extremistas, anarquistas y enfermos mentales a hacer esas acciones reprochables, y cuando ambos partidos Republicano y Demócrata buscan la unidad en el Congreso, Palin arremete otra vez contra todo, utilizando calificativos totalmente inaceptables. Sin dudas, Palin no ha estado en su mejor momento. Su interés por mantener el apoyo de su base electoral, la ha llevado a tener una posición irracional y mediocre, con todo respeto.

—–

Lo mejor de ayer, fue el discurso de Obama pronunciado en la ceremonia en honor a las víctimas de Tucson. Una joya.

Sara Palin y el teleprompter

8 Feb


Hace un buen tiempo escribí sobre esto, pero al leer esta noticia, me ratifica que los políticos son seres muy excepcionales. En esta conferencia, Sara Palin estaba bromeando por el uso del teleprompter por parte del presidente Obama, y tal como se puede apreciar, ella, que no estaba usando esta tecnología, tenía las ideas manuscritas en una de sus manos. Observen que esas ideas escritas y la foto quieren mandar un mensaje claro. Es un buen argumento, pero Palin es muy mal ejemplo.

Discursos de 90 minutos, largos y poca sustancia

26 Sep


Hay políticos que les gusta hablar durante sus discursos más del tiempo razonable, exhibiendo incluso dosis de histrionismo. Hay discursos memorables de Fidel Castro que duraban horas y horas, en momentos cruciales de la vida de Cuba. El presidente Hugo Chávez está también entre los oradores de alto rendimiento. Sin embargo, hoy día, los auditorios buscan más sustancia, menos retórica y mensajes más cortos. No hay que cansar el auditorio. Sara Palin vivió esta experiencia en Hong Kong recientemente, con un discurso que duró 90 minutos. Y por si acaso, si usted no tiene nada que decir, y mucho menos si está debutando ante un nuevo auditorio, no repita lo que hizo Muammar Gaddafi durante su discurso en las Naciones Unidas, que duró 90 minutos. Entrará en los clásicos de lo que nunca se debe hacer.