El regreso de Lula
28 Ago
Lula está de vuelta, en la vanguardia. Bajo esta sombrilla. Es el político de mayor peso de América Latina a nivel global.
28 Ago
Lula está de vuelta, en la vanguardia. Bajo esta sombrilla. Es el político de mayor peso de América Latina a nivel global.
19 Abr
Durante su reciente visita a Estados Unidos, la presidenta Dilma Rousseff fue oradora invitada en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy, de la Universidad de Harvard. Es la primera vez que una mujer presidenta pronuncia un discurso ante tan simbólico foro.
Su discurso fue aleccionador y visionario:
Me encantó cuando la presidenta Rousseff confesó que de niña sólo soñó con ser bailarina o bombera, pero ahora sabe que las niñas pueden ser presidentes de la sexta economía del mundo, si eso es lo que quieren.
Para entender la revolución social que ha vivido Brasil, bajo los gobiernos de Lula y Dilma, les invito a ver y escuchar este impresionante discurso.
30 Mar
Lula es definitivamente un político excepcional. Ha anunciado su regreso a la política tras vencer al cáncer en la laringe. Y lo ha hecho, de la manera más simple, a através de este video:
http://youtu.be/ls5_icg_0_c
Su mensaje es contundente, emotivo y conciso. Lula ha agradecido, en primer lugar, a Dios, a su familia, a los médicos, a los funcionarios de todas las clases y categorías, muy particularmente a la presidenta Dilma Rousseff, y al pueblo brasileño, por su apoyo, solidaridad y fe.
La parte final de su mensaje es una mirada hacia el futuro de Brasil: «Vuelvo a la política, porque Brasil necesita seguir creciendo, desarrollándose, generando empleo y distribución de renta y mejorar a esos millones de brasileños que llegaron a la clase media y no quieren volver atrás o a los que sueñan con llegar a ella».
Y luego ha agregado, que vuelve a la política «más maduro y prudente», cuidando en primer lugar a su salud. Lula, que está consciente de lo que significa la fe cristiana en Brasil, ha expresado: «Las oraciones, la fe, la solidaridad son algo que no tiene precio y las personas no consiguen imaginarlo».
—————————-
Entrevista exclusiva de Lula en Folha de S. Paulo: Sin voz, estaría muerto.
23 Mar
Dos políticos influyentes y poderosos. Ambos tienen la misma raíz y estampa. Representan el trabajo y el esfuerzo de largos años de lucha política y social. Lula es ya un símbolo de la política global. Marina Silva fue su colaboradora y, luego de un distanciamiento, fue candidata presidencial por el Partido Verde en las pasadas elecciones. Aunque tuvo diferencias con él, los reencuentros entre políticos siempre son positivos. Cuando veo esta foto, siento el verde de la esperanza. Más sobre este encuentro, aquí.
28 Ene
Mientras las élites políticas y empresariales fijan su atención en Davos, la presidenta de Brasil da una señal coherente con sus convicciones ideológicas: No va a Davos, y sí va al Foro de Porto Alegre. A diferencia de Lula que fue un asistente permanente de Davos, Dilma no fue el año pasado ni este año, y al contrario, ha estado presente en Porto Alegre:
http://youtu.be/SMYdIx5AmaU
Por primera vez, en muchos años, ni el ministro de economía ni el presidene del Banco Central brasileño asisten a Davos. Y la razón es muy simple, pero compleja. Durante el mandato de Lula, Brasil estaba en un proceso de posicionamiento en la comunidad internacional, y era necesario convencer al mundo de la economía global que Brasil era ya otra nación, lista para las inversiones y preparada para convertirse en una potencia mundial, como en efecto lo es. Hoy día, Brasil ya no tiene que estar exhibiendo su modelo en Davos, pues, durante la actual crisis global, Brasil la ha superado con éxito.
Hay un segundo motivo, y es ideológico. El articulista Juan Arias lo explica en este artículo titulado Por qué Dilma Rousseff no va al Foro de Davos y sí al de Porto Alegre:
Hay un segundo motivo por el que Rousseff ha preferido ir al Foro Social de Porto Alegre y no a Davos. Al revés de Lula, que aseguraba que él no era “ni de izquierdas ni de derechas”, ya que el exsindicalista siempre fue un político pragmático y poco ideologizado, la presidenta brasileña fue toda su vida declaradamente comprometida con la izquierda e, incluso, en sus tiempos juveniles, con la izquierda más radical y extremista que en aquellos años predicaba la dictadura del proletariado, lo que le valió la cárcel y la tortura durante la dictadura militar brasileña. Convertida a la socialdemocracia, militó después de la dictadura en el partido de Leo Brizola (PSD), abiertamente izquierdista y solo hace 12 años se pasó al Partido de los Trabajadores (PT), fundado por Lula, de carácter más sindicalista y que actuó siempre en una izquierda progresista pero democrática.
Arias concluye:
Rousseff ha seguido fiel al modelo de política económica heredado de Lula, que a su vez había heredado de su antecesor, el socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso, que dio solidez a la hasta entonces maltrecha economía brasileña. Y la presidenta fue fiel al modelo cuando tomó las riendas del país, a pesar de que algunos pronosticaban que cambiaría dicho modelo económico. No lo ha hecho. Ha continuado con una política económica liberal con fuertes tintes sociales, para acabar con la miseria del país, en la línea de los Gobiernos de Lula. Pero el corazón de la mandataria sigue latiendo a la izquierda y no se habría encontrado a gusto entre los banqueros de Davos y menos después de las duras críticas que ha hecho a un sistema financiero mundial que ha puesto en riesgo no solo la economía americana sino la supervivencia de la misma Unión Europea. La exguerrillera, convertida a demócrata, se encontrará mejor entre los movimientos sociales progresistas de Porto Alegre, que de alguna manera le recordarán sus luchas juveniles a favor de un mundo alternativo, capaz de soñar la utopía de un mundo mejor.
Señal coherente de Dilma. ¡Bien!
———————————-
Apunte relacionado:
26 Ene
La revista The Economist le hizo una entrevista al expresidente Fernando Henrique Cardoso sobre los retos y desafíos de Brasil. Es interesante cómo en Brasil donde no hay partidos de derecha, los líderes políticos de la izquierda tienen visiones distintas sobre lo que está ocurriendo en este extraordinario país. Cardoso habla sobre la economía, corrupción, cultura y política. A lo largo de la entrevista, Cardoso no oculta su rivalidad con el expresidente Lula, a quien el primero lo acusa de querer apoderarse del Estado brasileño. Dada la trascendencia, importancia y peso de Brasil en el mundo actual, la opinión de Cardoso es relevante, aunque su influencia política se ha reducido bastante como consecuencia de las derrotas consecutivas que ha experimentado en Brasil, y por el indetenible modelo exitoso que ha implantó Lula, y luego, ha seguido la presidenta Dilma Rousseff.
La entrevista del expresidente Cardoso, aquí.
5 Dic
Esta foto inédita de noviembre de 1970, en donde se aprecia a Dilma Rousseff, quien a los 22 años de edad era parte integral de la resistencia a la dictadura militar en Brasil, sentada en el banquillo de los acusados ante un tribunal militar, cuyos jueces se tapan con las manos sus caras, es indicativa de varias señales:
Primero, la mirada de Dilma. Es el ejemplo de la determinación, el coraje, el convencimiento de que por lo que ella está sentada en ese infame banquillo, es por lo que ella cree y lucha. A pesar de haber sido torturada durante 22 días, se le ve serena, en paz. Se le ve estoica y perseverante. Dilma permaneció tres años en prisión, desde 1970 hasta 1973. Es muy probable que para esa época, Dilma no le pasare por su cabeza, que cuarenta años después, sería la presidenta de Brasil. Pero, cuando uno ve esa foto, uno se da cuenta de que, por esa experiencia vivida, dentro de las entrañas de la dictadura militar, Dilma destierra y extirpa la corrupción de su gobierno.
Segundo, los dictadores nunca dan la cara, al igual que sus contertulios y secuaces. Por ello, los militares que aparecen en esta foto, tienen sus caras tapadas con sus manos. Nunca resistirían el juicio de la humanidad al verles sus rostros. El miedo a saber que hacen lo malhecho, que son torturadores, que son violadores de los derechos humanos, les ciega y les impide actuar con transparencia. Me imagino todo lo que tiene que pensar Dilma sobre esa foto, ahora que es la Comandante de las Fuerzas Armadas de Brasil. Evidentemente, que hoy, son otros los tiempos, y que Brasil sepultó esa triste época.
Por último, Brasil ha tenido dos presidentes, marcados por sus pasados en las luchas por las reivindicaciones sociales y en la recuperación de la democracia. Lula, sin dudas, es el símbolo de la reconstrucción del estado de bienestar en Brasil. Y, ahora, Dilma, con su conducta ética e irreprochable, lo conduce en erradicación de la corrupción, y con ello, en el crecimiento de la clase media y la reducción de la pobreza, en una nación que, cada día, aumenta su prestigio en plano internacional.
————————
Dilma. La vida requiere coraje. Libro de Ricardo Amaral, que publica la foto inédita.
27 Oct
Orlando Silva, ministro de Deportes, se convierte en el sexto ministro que renuncia en Brasil, cuestionado por corrupción. Se le acusa de haber recibido 23 millones de dólares en comisiones ilegales. Hace dos días, la justicia decidió abrir la investigación, por lo que la suerte de Silva estaba ya marcada. La presidente Dilma Russeff le pidió su renuncia, y ahora Silva tendrá que enfrentar los cargos judiciales. Lo interesante de este caso es que Silva es miembro del Partido Comunista de Brasil, aliado del gobierno. La corrupción no tiene fronteras ni límites. A esto se le une el hecho de que Brasil estará albergando en los próximos años varios eventos deportivos como los Juegos Olímpicos y la Copa Mundial de Fútbol, entre otros.
En menos de diez meses que tiene al mando, Dilma ha destituido a seis ministros, acusados de corrupción. Por eso, a diferencia de los movimientos de ‘indignados’ en otros países, los ‘indignados’ de Brasil no están contra Dilma, sino están en contra de los corruptos, y exigen justicia y sanciones, como lo hacen las escobas verdes. La receta anticorrupción de Dilma es eficiente y valiente. Así es que se gobierna. Por estas latitudes, es un caso a imitar. El mensaje es muy claro: Cero tolerancia a la corrupción, y así se fomenta prosperidad y crecimiento para la clase media. Ese ha sido y es el éxito de Brasil.
30 Abr
La semana pasada estuve en Sao Paulo, Brasil. Durante el mandato de Lula había estado con frecuencia en esta gran nación, pero ésta era mi primera visita desde que la presidenta Dilma Rousseff asumió el poder. Y confirmé lo que esperaba. Brasil respira un ambiente de confianza en su presente y en su porvenir. Incluso, los propios simpatizantes de la oposición así lo expresan en conversaciones privadas. Este clima de confianza obedece a que el expresidente Lula ha estado jugando un rol trascendental: Está dejando gobernar a la presidenta Dilma, sin intervenir en sus decisiones. No perdamos de vista que Lula es el líder del Partido de los Trabajadores, el partido de Dilma, pero está consciente de su papel como expresidente. ¿Qué está haciendo? Volver a la política, defendiendo sus iniciativas como gobernante, cultivando su base electoral, pero protegiendo a su gobernante. Sin dudas que el Partido de los Trabajadores se sigue perfilando como la opción creíble en Brasil, y desde ya, gracias a la conducta de Lula, Dilma le seguirá sus pasos, con dos períodos al frente de la presidencia de Brasil. Una extraordinaria lección de política.
Comentarios recientes