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Culpable hasta que te declaren culpable

5 Dic

La condena a 26 años de prisión a la joven norteamericana Amanda Knox por haber asesinado a su compañera de habitación en Italia ha puesto sobre el tapete el rol de la prensa en el proceso penal. El juicio a Knox ha sido el más visto en Italia en toda su historia, y obviamente ha sacado a relucir las debilidades del sistema penal italiano. Independientemente de si es cierto o no que Knox cometiera tan abominable crimen, deja mucho que pensar el hecho de que los miembros de un jurado puedan leer la prensa, ver televisión y hasta opinar públicamente sobre el mismo caso que están conociendo. El proceso penal tiene una delgada línea roja que separa los derechos del acusado (juicio imparcial, presunción de inocencia, debido proceso de ley) y el derecho de información de la prensa. Claramente, en este caso, Knox era ya culpable antes de ser declarada culpable.

Ejecuciones morales

2 Dic

Es muy interesante el debate que se está produciendo sobre la forma en cómo se informan las noticias, y cómo el no tener respeto y sentido común en el manejo de una información, produce lecciones para la prensa. La experiencia también puede servir para otras latitudes, incluyendo la nuestra, en donde, sin el menor rubor, se producen ejecuciones morales, sumarias. Se produce como una turba, una mezcla diversa de intereses, unidos todos en una furia que pide justicia y cárcel para quien no ha cometido ningún delito. La experiencia de Sam Sheppard se repite, cada día, a pesar del transcurso del tiempo. Al final, solo quedan las disculpas.

Lección para la prensa

1 Dic

Cuando la prensa se erige en juez, fiscal y verdugo… sin desperdicios. Una extraordinaria lección para quienes juzgan y condenan desde sus tribunas, de manera sumaria, y sin permitir el ejercicio del derecho de defensa y de la presunción de inocencia. (Vía Guerra Eterna).

"Secretos del poder", entre políticos y periodistas.

13 Jul


Ayer tuve la oportunidad de ver State of Play (aquí la tradujeron «Secretos del Poder»), la película que adapta a la política norteamericana la serie inglesa de BBC. Hacía tiempo que no veía una película que pusiera el dedo sobre la llaga a las relaciones entre el gobierno, el sector privado, los políticos y los periodistas. Desde All the President’s Men no había visto en la pantalla grande una descripción de cómo se manejan informaciones que involucran a políticos en la prensa, de manera muy especial, el rol de la ética en la prensa.

Russel Crowe hace un excelente papel como periodista acucioso e investigador, a pesar de su relación de amistad con Ben Affleck, quien es el congresista involucrado en una campaña devastadora de su imagen, como consecuencia del asesinato de una asistente. El momento culminante es cuando Crowe traza la raya entre el amigo y el periodista, y su línea de «una cosa es la noticia y otra cosa es la basura noticiosa» es excelente. Esta situación la vemos diariamente en la sociedad global y local, cuando los intereses retuercen la verdad al momento de divulgar las noticias, salvo honrosas excepciones. Ver a Crowe tratanto de salvar su noticia hasta lograr absolutamente la verdad, incluso teniendo en contra a los dueños del periódico. Solo cuando Crowe obtuvo absolutamente la verdad fue cuando se decidió publicarla y divulgarla, aún sacrificando su amistad.

Otro aspecto que resalta de esta película es la crisis de valores que está afectando algunos políticos que no están conscientes de la transitoriedad del poder, y a las relaciones corporativas que se crean entre el gobierno y el sector privado, y toda la telaraña que se fomenta para el pago de contratas, comisiones, asesorías y recompensas, sin importar mucho la Constitución y la ley. Ver esta película es también ver en el espejo toda la ola de corrupción que está consternando a amplios sectores de la sociedad, a la cual no podemos permanecer indiferentes.

Finalmente, me encantó el cubículo de trabajo de Crowe. Y el rol de Helen Mirren como Directora del periódico, como siempre, es espectacular.

¿Se está contaminando de amarillismo la prensa?

3 May



Vía Lourdes Muñoz, me entero del debate suscitado en España con motivo de la publicación en la portada de El País, la cual comparto con ustedes, en la que se muestran las imágenes de la princesa Letizia y Carla Bruni, primera dama de Francia, subiendo las escalinatas del palacio de la Zarzuela. En este artículo de Milagros Peña Oliva, titulado Carla Bruni, la princesa Letizia y la fiebre rosa, publicado en El País, pueden leer las distintas reacciones generadas por esta foto. En el fondo, la articulista se cuestiona ¿si se está contaminando de amarillismo la prensa seria?

Recientemente, en otro país, como Estados Unidos de América, también se desató un debate público en ocasión de la publicación en la portada (la cual publico, también) de la revista Washingtonian una foto del presidente Barack Obama, sin camisetas, pero que la misma (es decir, la foto) no correspondía a la que originalmente había sido tomada. El Huffington Post publicó un artículo titulado The ethics of Photoshopping a shirtless Obama. Muy interesante.

¿Qué es lo que está pasando? Lo primero es que no comparto las opiniones de quienes critican que el País haya colocado esa foto en portada, pues creo firmemente que la misma no contiene elementos que puedan calificarse como característicos de prensa amarilla, ni de prensa rosa. A mi juicio, primó en la decisión de colocar esta foto el hecho de que tanto la princesa Letizia como Carla Bruni, son personas que, adicionalmente la belleza y elegancia de ambas, antes de ocupar sus actuales funciones, era ciudadanas que desempeñaban actividades cotidianas como el periodismo y la canción, respectivamente, y que ahora ocupan posiciones estelares, y que, por tanto son noticia. En una sociedad democrática, ese es el costo que deben pagar quienes son las figuras públicas, claro, siempre que no se transgreda el respeto de sus personas y su honor.

Por otra parte, hay una realidad. Cada día la prensa tradicional se está vendiendo menos, como consecuencia del desarrollo de los medios on-line, y entiendo como una decisión de carácter comercial, el de colocar estas fotos, es decir, tanto la de El País como la de Washingtonian, para atraer más ventas. En éste último caso, hay obviamente un elemento adicional, y es que la foto publicada fue «maquillada», no en cuanto al presidente Obama, sino en cuanto a su entorno. ¿Hasta que punto un medio puede cambiar el contexto de una foto por el simple hecho de que la persona que está retratada en la misma es una figura política de alto reconocimiento, que todos los días es noticia? En todo caso, debe cumplir con los requisitos legales correspondientes.

Los medios tradicionales están enfrentando serios desafíos ante el avance de las nuevas tecnologías. Ambas portadas son evidencia de ello. Hay una línea roja que separa la prensa amarilla de la prensa seria y honesta. Es obvio que los casos que han motivado este apunte no están ni cerca de lo que sería una contaminación de amarillismo, respetando las distintas opiniones que se puedan tener sobre este tema.

Obama y la prensa

18 Dic

El New York Times ha publicado un reportaje titulado Between Obama and the Press, que me ha motivado a continuar la serie sobre las interioridades de la más exitosa campaña presidencial de los Estados Unidos. El éxito de la campaña del presidente electo Barack Obama estuvo fundamentado, adicionalmente a sus condiciones personales y al nivel de su organización, en sus relaciones con la prensa.

Por primera vez en la historia norteamericana, un presidente es electo sin haber ofrecido una sola entrevista al prestigioso diario The Washington Post. La razón fue novedosa: Este diario, al igual que muchos periódicos tradicionales, ha ido reduciendo su nivel de influencia, y por eso, la campaña de Obama decidió maximizar su presencia a través de nuevas vías: correos electrónicos, páginas webs, blogs, videos en línea y envíos de mensajes de texto.

Lealtad, agresividad y discreción fueron las características del equipo de comunicaciones de Obama. Como dice, Robert Gibbs, el futuro Secretario de Prensa de la Casa Blanca y uno de los integrantes del entorno de Obama, «keep things in the family. We all believe this is isn’t about us, it’s about something bigger than us as individuals. And that governed our ability to keep information to ourselves».

Las comunicaciones de Obama se caracterizaron por ser «a prueba de filtraciones». Probablemente porque el entorno de Obama, o la «bubble» o burbúja (como le dice el reportaje) para la toma de decisiones era muy reducido. Apenas cinco personas. Esto le permitía mantener un control estricto sobre la información. De la campaña, solo se escuchaba una sola voz, con un mensaje preciso y solo cuando ellos querían emitirlo.

Durante la transición (hasta el 20 de enero), el propio presidente electo Obama ha reconocido que no es tan fácil mantener las cosas en absoluta discreción. Las filtraciones de los nombramientos a puestos en el Gabinete es la mejor demostración de ello. Esto se debe a que ya otras personas y otras entidades (como el FBI, agencias del gobierno, etc) intervienen en la revisión previa de los perfiles de los posibles candidatos. «The transition involves an awful lot of people who don’t actually work for me», ha dicho Obama.

El equipo de Comunicaciones de Obama quiere mantener la misma disciplina de la campaña en la Casa Blanca: lealtad, agresividad y discreción. No será fácil mantenerla. Gobernar es muy diferente a estar en campaña, por las complejidades que esta ardua tarea entraña. A parte de Obama, el rostro del gobierno, lo será Gibbs, quien ocupará el «trabajo del podium» o «el podium job», que representa enfrentar todos los días los bombardeos y cuestionamientos de la prensa sobre cualquier actividad o decisión del presidente de Estados Unidos de América. El reportaje del New York Times ofrece detalles importantes sobre esta posición pública. Les invito a leerlo aquí.

(Nota curiosa: El puesto de Secretario de Prensa es uno de los más importantes en el gobierno, y le obliga a estar enterado de todo. La actual Secretaria de Prensa, Dana Perino, ha afirmado para el mismo reportaje del New York Times, que se levanta todos los días a las 4:15am, y que le toma mucho tiempo volver a respirar normalmente, después que sale de cada una de las sesiones de preguntas en la Casa Blanca, por el alto grado de presión a que está sometida).

En la prensa de hoy

9 Dic

Como Secretario General del PRD, me correspondió anoche fijar la posición del PRD sobre el discurso que pronunció anoche el presidente Leonel Fernández. Lo hice desde la Casa Nacional del PRD. Comparto con ustedes mis opiniones, tal como están recogidas en los principales diarios nacionales: Diario Libre, Hoy, Listín Diario y El Caribe.

El discurso del presidente Fernández no está entre sus mejores piezas de oratoria. Es impresionante el declive que ha tenido el Presidente en la medida en que los años pasan. No hubo novedades. Quizás lo más importante es el cambio de tono: Desde negar la crisis hasta admitirla.

Por si alguien tiene alguna duda de que estamos en crisis, aquí está la opinión del Director Gerente del Fondo Monetario Internacional: La crisis actual es sumamente profunda y no hay posibilidad que ningún país en ninguna parte del mundo, incluyendo la República Dominicana, pueda escapar de esa crisis.

No había que venir del extranjero para reconocer esto. Sin embargo, ayuda a que algunos voceros del gobierno comprendan que es hora de apretarse los cinturones.

Bloggers, ¡Gracias!

3 Oct

Ayer, los bloggers dominicanos, particularmente aquellos que se dedican a comentar y difundir eventos noticiosos, dieron una demostración efectiva del valioso servicio que rinden a sus respectivas comunidades, y al país.

Solo hay que decir que, si Imágenes Dominicanas, Ensegundos.net, Remolacha.net y Duarte 101, no existiesen, es muy poco probable que los/as dominicanos/as no nos hubiésemos enterado con la rapidez que el caso ameritaba, de la abusiva y grosera manipulación hecha por la Policía Nacional en las fotos que tomó durante la lamentable e ilegal operación que realizó en la madrugada de ayer para “desalojar” al presidente del Colegio Médico Dominicano, Dr. Waldo Ariel Suero, y a los médicos que legítimamente estaban ejerciendo su derecho a la protesta en la sede de la Secretaria de Estado de Salud Publica.

Foto manipulada por la Policía Nacional que malintencionadamente se aprovechó de la buena fe de El Nacional, que la publicó en su primera página.

Como ciudadano espero una exhaustiva investigación de estos borchonosos hechos (desde la A hasta la Z), con las correspondientes sanciones. Es mas, lo lógico sería que se nombrara una Comisión Independiente, ajena a la Policia Nacional, que investigue estos hechos, con transparencia.

Que esta violación a los derechos humanos, incluyendo a la libertad de prensa, no quede impune.

Mi felicitación a los bloggers antes mencionados. Gracias por su eficiente servicio comunitario.

Radhamés Gómez Pepín

26 Sep

Fue una grata sorpresa leer en la prensa que la entrevista que le hice en Líderes, el 29 de octubre de 2006, al Director de El Nacional, don Radhamés Gómez Pepín, había sido incluida y transcrita en el libro El legado de un periodista, escrito por Domingo del Pilar y Jose Rafael Sosa.

El libro fue puesto a circular el pasado lunes en un formidable acto auspiciado por el Banco de Reservas. Jose Rafael Sosa lo comenta en su nuevo blog sobre libros. También, se publican dos entrevistas que le hicieron los destacados comunicadores Margarita Cordero y César Medina.

Mi gratitud a los autores del libro por haber publicado mi entrevista en esta publicación que retrata, en cuerpo y en alma, la vida de don Radhamés Gómez Pepín, símbolo de la libertad de expresión y difusión del pensamiento en nuestro país.

Aprovecho este apunte para extender mi agradecimiento a dos hijos de don Radhames, con quienes, en el curso de mis actividades políticas y profesionales, he tenido la honra de compartir con ellos, y de aquilatar sus extraordinarias condiciones profesionales y humanas. Me refiero a Radhamés Gómez Sánchez y a Cesar Gómez, con quienes he cultivado relaciones profesionales y de amistad. En ellos, felicito a toda la familia de don Radhames. Todos deben sentirse muy orgullosos de su ejemplo y de su legado.

Invito a leer esta obra, sobre todo aquellos interesados en conocer la vida de uno de los dignos representantes del periodismo responsable del país.

(Disclaimer: Soy columnista semanal de El Nacional, con mucho orgullo, gracias a don Radhamés).

¿Regular o educar?

6 Sep

(Artículo publicado hoy en El Nacional)

Esa es la cuestión que se formula María José Sánchez Apellánz, en un interesante trabajo publicado en el 1999, bajo el título “¿Regular o educar? El problema de los contenidos audiovisuales” (“Comunicar”, marzo, número 12, 1999). Igualmente aquí, en la República Dominicana, ha estado en el debate, de manera recurrente, aunque con escaso eco, si, como consecuencia del avance de la sociedad del conocimiento y de la información, se hace necesario o no regular el contenido audiovisual, incluyendo el Internet.

El marco legal de los medios de comunicación tradicionales, como la prensa escrita, la radio y la televisión, está trazado por distintas leyes sectoriales fundamentadas en el principio constitucional consagrado en el artículo 8, numeral 6, de la Constitución de la República que dispone: “Toda persona podrá, sin sujeción a censura previa, emitir libremente su pensamiento mediante palabras escritas o por cualquier otro medio de expresión, gráfico u oral. Cuando el pensamiento expresado sea atentatorio a la dignidad y a la moral de las personas, al orden público o a las buenas costumbres de la sociedad, se impondrán las sanciones dictadas por las leyes. Se prohíbe toda propaganda subversiva, ya sea por anónimos o por cualquier otro medio de expresión que tenga por objeto provocar desobediencia a las leyes, sin que esto último pueda coartar el derecho a análisis o a críticas de los preceptos legales”.

Este precepto legal ha servido para trazar una delgada línea roja entre la libertad de contenido que se transmite por audio, video, o data, en los medios de comunicación y la regulación de radio y la televisión, la cual ha estado fundamentalmente concentrada en la provisión del servicio público de telecomunicaciones a través de las concesiones, permisos y autorizaciones establecidas por el órgano regulador, según los objetivos, criterios y requisitos fijados por la ley y sus reglamentos.

Más recientemente, con el avance de la convergencia tecnológica y el desarrollo de la sociedad del conocimiento, se han implementado importantes leyes y reglamentos que tienen por objetivo garantizar la seguridad de la información que fluye en la red, así como sancionar los delitos tecnológicos. Asimismo, el Estado ha creado la infraestructura legal necesaria para la protección de los derechos del consumidor, eje esencial del Estado regulador.

En el caso del Internet, es indudable que algunos sectores conservadores, que se resisten a los cambios que ha generado, genera y generará la red, quieran controlarlo y hasta regularlo. Pero, la grandeza del Internet se fundamenta en el hecho innegable de que es abierto, y por lo tanto, es fuente de innovación y de creatividad. La Internet debe ser neutral, y no puede ser regulada. Así, se ha pronunciado recientemente la FCC, el órgano regulador de las telecomunicaciones de Estados Unidos, en el Caso Comcast que ha sentado un precedente sobre este interesante y complejo tema.

Por lo tanto, la solución al problema de los contenidos audiovisuales no puede ser más regulación que pudiera constituirse en una amenaza o un atentado a la libertad de expresión y difusión del pensamiento. La solución debe estar fundamentada en más educación, que debe iniciarse por la creación de un código de ética que debe ser suscrito entre los principales miembros de la industria audiovisual del país para que norme la conducta de este sector tan importante para el país. Existen algunas iniciativas, en el reglón publicitario, pero pudieran ser mejoradas y ampliadas, para crear mayor nivel de conciencia social tanto a nivel corporativo como a nivel de los ciudadanos, expuestos totalmente a los retos y oportunidades de la revolución que caracteriza a la sociedad del conocimiento. (Continuará)