Wikileaks, su debut

15 Dic

El debut de Wikileaks a principios del 2010, antes de la divulgación de los cables sobre Afganistán, Iraq y la diplomacia norteamericana a nivel global, fue el poderoso video, titulado Collateral Murder. Julian Assange quizo titularlo «Permission to Engage», pero al final, decidió por un título que revela la triste realidad de su contenido: 12 civiles fueron muertos por las tropas americanas en Iraq. Son 17 minutos. Oir el diálogo entre los integrantes del helicóptero con la torre de control, y en el fondo, los disparos, y ver la muerte de inocentes es dramático. Antes de divulgar este video, Assange mandó a dos personas a Iraq para confirmar los hechos, lo que le tomó varios meses. Comprobado todo, lo divulgó. Las declaraciones del vocero del ejército americano son lamentables e injustificables. Es otra manera de comprobar la ira que ha desatado Assange en los centros de poder, sobre todo de la ultra derecha americana, que lo ha declarado enemigo de los Estados Unidos de América. En la otra cara de la moneda, es la transparencia a su máxima expresión.

1981, las sonrisas

14 Dic



Esta foto la llevo siempre en mi memoria. Corresponde a la época en que mi padre, Salvador Jorge Blanco, estaba llegando a la cúspide de su popularidad, poco antes de ganar la Candidatura Presidencial por el Partido Revolucionario Dominicano. La foto fue tomada durante la reconocida tertulia que hacía el periódico Nuevo Diario, y que fue la portada de su edición del viernes 13 de noviembre de 1981.

La contemplo y veo sus rostros, llenos de alegría y de esperanza. Era un momento cumbre. Él sabía la responsabilidad que estaba a punto de caer sobre sus hombros. Ella, mi madre, era su cómplice, su apoyo, su asistente, su mujer. Mi padre vestido con el traje de mil rayas, característico de su personalidad, con su corbata y camisa de dos botones. Ella, con sus lentes, elegantemente vestida, y siempre bien dispuesta. La pareja excepcional.

Esas sonrisas la mantuvieron aún en medio de múltiples adversidades. Es la misma que tenía mi padre el viernes 19 de noviembre de 2010, cuando analizábamos las noticias deportivas. Ambos desconocíamos lo que iba a suceder el otro día. Hoy, mi padre cumple 25 días en estado de coma profundo, y 7 días respirando por sí solo. Es un gladiador. Esas sonrisas acompañarán a mis padres, siempre.

Nota sobre la foto: Agradezco al Director de El Nuevo Diario, Persio Maldonado, el detalle de haberme impreso la portada que contiene este recuerdo tan especial.

Wikileaks y Nixon

13 Dic

Wikileaks ha roto con el secreto de Estado: Aquella información que los gobiernos preservan por años para luego revelar su contenido, incluso cuando sus protagonistas han desaparecido. Por ejemplo, en Estados Unidos de América, cada cierto tiempo son revelados los contenidos de 3,700 horas grabadas de las conversaciones telefónicas y personales del presidente Richard Nixon durante los últimos dos años antes de su renuncia en 1974. Las más recientes revelaciones están relacionadas con la opinión personal de Nixon sobre los judíos, los afroamericanos, los italianos y los irladenses. En el fondo, Wikipedia ha venido a ratificar lo mismo que está en esas grabaciones: La política exterior de Estados Unidos depende de la visión personal de quienes la formulan y la ejecutan. La única diferencia es que, si Wikileaks no hubiese existido, nos hubiésemos tenido que acostumbrar a las divulgaciones de las informaciones que solo el gobierno americano hubiese permitido luego de que las mismas fuesen dispuestas para el conocimiento público, como los Nixon Tapes. ¡Qué viva la Internet! ¡Qué viva la democracia!

1926, la familia

12 Dic


Mi padre nació en 1926, en Santiago, República Dominicana. Sus padres eran Pedro María Jorge y Dilia Blanco. Mi abuelo fue comerciante. Mi abuela dirigía el hogar. Pocos conocen que mi abuelo tuvo una industria licorera (que llegó a fabricar el «Cognac Jorge»), la cual tuvo que ser vendida luego por sugerencia de mi padre a otra importante empresa licorera, en un momento muy difícil. Con el producto de esa venta, mi padre le recomendó a mi abuelo que hiciera una inversión en las empresas Leon Jimenes, participación que se ha mantenido desde la década de los cincuenta hasta estos días. Mi abuela «Mama Limbert», como le decíamos sus nietos, era una mujer de trabajo, muy educada. Mi padre me contó que ella era muy amiga de doña Trini de Moya, la esposa de Horacio Vásquez, quien fue presidente de la República. Doña Trini, quien vivía en Tamboril, de donde es oriunda mi abuela, fue la autora del himno de las madres. En su casa, mi abuela escuchó las primera notas de unas de las canciones más bellas y hermosas de la humanidad.

Sus hermanos eran Pedro Jorge Blanco, uno de los mejores patólogos del país (incluso, el Laboratorio Pedro Jorge Blanco es una institución reconocida actualmente en todo el país), y Lidilia Jorge Blanco, quien tuvo experiencia en el mundo de las artes y de la música. Tía Lidilia tocaba el piano, tío perucho el violín y mi padre el cello. Una familia corta, pero cargada de los valores que integran la honestidad, el trabajo y la unión. De los tres, el único que se dedicó a la política fue mi padre. Siempre recibió el apoyo de sus padres y de su familia, particularmente en sus estudios. Mi abuelo hizo muchos sacrificios para que mi padre estudiara el doctorado en derecho en Madrid en 1952, una época de crisis y de mucha austeridad en España y aquí.

Mi abuelo nunca pudo ver a su hijo como presidente, pues falleció a inicios de 1982. Sin embargo, mi abuela sí pudo verlo, aunque nunca visitó el Palacio Nacional, ni sus hermanos tampoco, lo cual revela el desapego al poder, característica excepcional en estos tiempos. Cuando mi abuela falleció, mi padre no pudo estar presente, pues él se encontraba en Atlanta, Georgia, en 1988, bajo prescripción médica. Fue un día muy triste, en el que sintió la impotencia de no poder estar a su lado, y le escribió una carta la cual conservo. Mi padre siempre nos ha hecho anécdotas de mis abuelos, de su integridad, y de sus sentimientos por la democracia. Mis abuelos nunca apoyaron a la dictadura. Fueron amigos de Juan Bosch y de Peña Gómez, y de toda una generación de políticos.

Ese fue el hogar que vió nacer, crecer y desarrollar a mi padre, quien hoy cumple veintitrés (23) días en estado de coma profundo, luchando por su vida misma. Cuántos recuerdos.

Nota sobre la foto: Mi abuela, Dilia Blanco, cariñosamente «Mama Limbert», con su hijo, Salvador Jorge Blanco, mi padre, en un estudio fotográfico.

El maestro en acción

11 Dic


Bill Clinton demostró ayer que es un maestro de la política. Cuando su mejor aliado, el presidente Barack Obama, lo necesita, ahí esta presente, y de qué manera. Ambos se reunieron en la Casa Blanca, y de manera sorpresiva, se presentaron al salón de prensa, e iniciaron una conferencia de prensa improvisada. El presidente Obama hizo una pequeña introducción, y luego se retiró y le dejó el podium de la Casa Blanca a Clinton, quien se creció y le dió un espaldarazo a la propuesta de Obama sobre impuestos que ha consensuado con los republicanos. La presencia de Clinton no es casual. No solo es el esposo de Hillary, sino que tienen una amplia base de apoyo en los demócratas liberales que han tenido resistencia ante el plan de Obama. Ver a Bill Clinton en el podium del salón de prensa de la Casa Blanca fue retrotraer la memoria a sus años de presidente. Claro, el Clinton de hoy, es más maduro, más consciente de su rol, de «counselor» o «consejero» de su amigo, el presidente de los Estados Unidos. La transcripción, aquí.

1987, el roble

10 Dic


Por razones de edad, no fui testigo de hechos en los que mi padre participó de manera activa, como fue durante la revolución de abril de 1965, o durante sus defensas en los tribunales ante las violaciones a los derechos humanos en la década de los setenta, o durante las campañas políticas de 1978 y 1982, o durante su ejercicio presidencial. El destino me colocó en la primera línea de fuego ya cuando mi padre estaba en plena desgracia política.

Desde el 16 de agosto de 1986, el nuevo gobierno hizo lo siguiente: Cada lunes, a las ocho de la noche, un funcionario dirigía un discurso al país desde el Palacio Nacional, teniendo como testigo al presidente Balaguer. Como era de esperarse, esas alocuciones tenían un solo objetivo: destruir política y moralmente a mi padre. Así transcurrió ese año, en medio de una soledad que cada día era más evidente.

El 1987 fue el año donde pude comprobar el talante de mi padre, y sobre todo su madera. Ya no cabían más acusaciones. Era la inventiva, la infamia, y la calumnia, a su máxima expresión. Cada día había una provocación pública. Hubo también aquella notificación para que compareciera como acusado ante un tribunal. Ese día, recuerdo que mi padre nos dijo a Dilia y a mí lo que iba a suceder, pero que había que mantener la calma. En contra de muchas advertencias, mi padre decidió asistir y comparecer a la citación. Recuerdo la fecha exacta, 28 de abril de 1987. Una juez ordenaba que mi padre fuese a prisión.

Fue el comienzo de un calvario. No había auditorio para escuchar a mi padre. Es decir, nadie escuchaba ni prestaba atención a lo que mi padre decía de que no había cometido ningún crimen y delito, que no era culpable de los hechos que le acusaban. Ese tiempo vendría después, pero la pasión política, unida al poder avasallante más el resentimiento, fueron implacables. Hay otros episodios de esos días que, por el momento, me reservaré comentar en otros apuntes.

Mi padre nunca bajó la cabeza. Nunca perdió la humildad ni la sensatez. Fue perseverante y coherente. Resistió con dignidad todas las humillaciones a la que fue expuesto. Años después de haber sido descargado por no haber cometido ninguno de los hechos que le imputaron, mi padre me dijo con esa lógica que siempre utilizaba que «así es la política, Orlando, que es donde mejor se conocen a los seres humanos». Sin guardar ningún tipo de odio ni rencor contra nadie.

Ese año, 1987, mi padre me demostró que estaba hecho de un roble duro y resistente. Ese es el mismo ser entrañablemente querido y amado que veo hoy luchando por vivir.

Nota sobre la foto: Mis padres rodeados de los camareros del restaurante Pez Dorado, en Santiago, 1982. En la foto está Don Armando, el jefe de camareros; Alfredo Sang y su esposa, Dulce; y Jorgito Aoodo Ho, actual propietario; Entre los camareros están Gerardo y Héctor que siguen laborando en este símbolo de la ciudad corazón.

¿Quién es Julian Assange?

9 Dic


Julian Assange siempre ha vivido «on the run», corriendo. Desde que nació hasta que se presentó a la Comisaría en Londres en donde guarda prisión preventiva hasta la vista de su audiencia el próximo 14 de diciembre. Es impresionante cómo su madre tuvo un impacto profundo sobre su personalidad. Fue ella que decidió que Assange no cursara estudios escolares, es decir, que no tuviera educación formal. Sin embargo, lo educó empíricamente con lo mejor de la literatura y de la filosofía. Fue ella que le impregnó esa resistencia a lo permanente, a lo rutinario, y al contrario, siempre vivir como un nómada, corriendo. Por que la propia historia de su madre fue así, al ser víctima de abuso por parte de su segundo esposo, quien pertenecía a una secta influyente, y que la persiguió. Assange vivió en la clandestinidad desde los once hasta los dieciseis años de edad.

A los 18 años contrajo matrimonio. Ahí se inició otra batalla en su vida, cuando luego de separarse, luchó para mantener la custodia de su hijo. Esa batalla la libró junto a su madre. Y es muy probable que durante ese proceso haya nacido la idea de Wikileaks, al ambos iniciar toda una campaña activa en contra del sistema de protección de niños, al extremo de grabar conversaciones en audio y video, obtener documentos secretos, en fin, exponer la burocracia de todo un sistema estatal. Al final, Assange llegó a un acuerdo con su esposa. Pero, como dice su madre, ya la adrenalina había hecho su efecto. El cabello de Assange que era marrón se convirtió en blanco, del stress que había estado sometido.

Luego de convertirse en pirata informático auto-didacta, fundó el grupo Internacional Subversiva, logrando incluso penetrar las oficinas del gobierno de Estados Unidos de América, y hacer ataques informáticos a empresas como Nortel en Canadá, en 1991. Sin embargo, había tres reglas que regían sus actuaciones: No destruir los sistemas informáticos objeto de actos de piratería, no alterar la información obtenida y compartir la información con todo el mundo. Las bases y principios de Wikileaks.

Como él dice, «somos amateurs». Es un abogado de las fuentes noticiosas, sin pasar por el filtro de la prensa. Aún, falta mucho por ver en esta historia fascinante de quien indudablemente es el personaje del año 2010. La historia completa de Assange, genialmente escrita en The New Yorker, aquí.

Nota sobre la foto: Portada de la revista Time.

ACTUALIZACION: Comparto con ustedes este video sobre la participación de Assange en TED. Sin desperdicios:

1982-1986, el presidente

8 Dic


Mi padre fue presidente de la República Dominicana desde el 16 de agosto de 1982 hasta el 16 de agosto de 1986. Sería una falta de objetividad de mi parte emitir juicios de valor sobre su gobierno. Esa es la tarea de los historiadores, que incluso, ya lo han comenzado a hacer, como es el caso de Frank Moya Pons en sus ediciones recientes de «Manual de historia dominicana» y de economistas como Carlos Despradel en su libro «40 años de economía dominicana».

Sí, puedo referirme al padre que era presidente. Su talante democrático me lo demostró con su mejor lección. Y ese es mi padre. Recuerdo que fue objeto de críticas por ordenar que su caravana presidencial se detuviera en los semáforos, o que pagara el peaje, al igual que todos los ciudadanos. Asimismo, que un buen día decidiera detenerse en el malecón a tomarse un coco de agua. Igualmente, ordenó que su escolta militar se vistiera de civil, y no de militar, como ocurre en otros países. Mi padre había visitado varias veces Costa Rica, y siempre ha tenido admiración por ese hermano país. La primera vez que supe que en Costa Rica no había militares, y que los ciudadanos se codeaban con el presidente en las calles fue de su voz.

De su experiencia en Costa Rica, decidió que los jueves de cada semana, el Palacio Nacional se abría al pueblo, a la gente, en lo que se llamaban las audiencias populares. Desde las ocho de la mañana hasta las tres de la tarde, el presidente con todo su gabinete se establecían en uno de los salones de la primera planta del Palacio, y cada ciudadano que iba con cualquier petición que pudiese ser resuelta y decidida por el gobierno, salía con la solución en sus manos. Desde entonces, ningún otro gobierno ha hecho lo mismo, y sin embargo, me consta que en mis recorridos por el territorio nacional, siempre hay alguien que me demuestra su gratitud hacia mi padre por haber atendido una solicitud en aquellas audiencias populares.

Otro aspecto importante es que mi padre nunca intentó repostularse ni reeligerse. Es un fiel creyente de la alternabilidad en la democracia. Lo hizo desde el primer día en que asumió la presidencia, cuando depositó en el Congreso Nacional un proyecto de reforma constitucional para prohibir la reelección presidencial. Rechazó cualquier intento continuista en ese sentido.

El tiempo se ha ido encargando de poner las cosas en su justo lugar. Mi padre salió de la presidencia de la República, con su patrimonio familiar muy disminuido, a pesar de las infamias y calumnias. Se desligó del ejercicio profesional antes de asumir la presidencia, y luego de mi graduación, tuvimos que comenzar desde cero, en circunstancias muy difíciles. Luego de sufrir una feroz persecución judicial con fines políticos, fue descargado por los tribunales dominicanos. Se ha mantenido como ente de orientación y moderación en el Partido Revolucionario Dominicano, y como es natural, con sus expresiones de apoyo. Es político, de la cabeza a los pies.

Hoy cumple 19 días en estado de coma profundo. Es inevitable que todos estos recuerdos vuelvan a la memoria al verlo librar esta batalla por su vida. Mi familia está orgullosa de su legado como hombre íntegro, responsable, humilde y admirable padre de familia, y sobre todo, de su servicio al país.

Nota sobre la foto: Es la foto oficial de Salvador Jorge Blanco, como presidente de la República, 1982-1986. Fue tomada durante su discurso de toma de posesión el 16 de agosto de 1982. No fue una foto posada. Fue en el calor del momento.

Los recuerdos de Lula

7 Dic

«355.825 cartas, 287.125 mensajes electrónicos, 9.697 fotos y vídeos, 9.027 libros, 8.155 regalos diversos, 14.992 textos y notas y 718.213 documentos».

Son los 1.4 millones de recuerdos que Lula ha recibido durante sus ocho años como presidente de Brasil, que , en virtud de una ley de 1991, son de su propiedad personal luego de dejar la presidencia, y que serán trasladados en once camiones para su casa. La historia, aquí.

En la oscura Cumbre, brilló la luz

7 Dic


Terminó la Cumbre Iberoamericana, sin pitos ni flautas. He seguido todas las Cumbres desde Guadalajara, y si las mismas no se renuevan o no cambian su contenido, terminarán siendo una oportunidad para una foto. La de Mar de Plata no fue una excepción. Hubo ausencias notables, como las del presidente de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y la de los presidentes Hugo Chávez, Evo Morales, Raúl Castro y Daniel Ortega. El presidente Porfirio Lobo no fue invitado por el gobierno de Argentina.

Cuando ví la foto de familia, la cual comparto con ustedes, solo me llamó la atención la de aquel presidente que sobresalió de los demás. Su humildad le sirvió de luz en medio de la oscuridad. De todos los que estaban ahí, es el que menos patrimonio tiene. Es el único que no tiene corbata ni vestimenta típica en la foto. Es tan medido, que no habló una sola vez dentro del escenario de la Cumbre. Me refiero a Pepe Mujica, presidente de Uruguay. Sin embargo, cuando fue abordado por la prensa, emitió la mejor declaración de toda la Cumbre: «Como gobernante, mi gran compromiso es con el porvenir». Otros presidentes perdieron el horizonte en una cumbre dedicada a la educación. Extraordinaria lección.