El discurso del Emperador

17 Mar


Ayer habló a su pueblo el emperador Akihito, por primera vez en sus 22 años de reinado. Lo ha hecho para expresar su pesar y su solidaridad con su nación, Japón, destruido parcialmente por el terremoto y por la amenaza de una posible reacción nuclear en la planta de Fukushima. Desde que su padre, el emperador Hirohito anunció el fin de la Segunda Guerra Mundial, la imagen del emperador no se había vuelto a ver, dirigiendo un discurso através de la televisión. Japón es la única nación del mundo que ha sufrido un ataque de bomba atómica, por lo tanto sus ciudadanos, con razón, tienen el pánico de solo pensar que ocurra un accidente de esa naturaleza. El discurso del emperador era necesario.

Como expresé hace poco más de un año, ya el emperador de Japón no representa la divinidad, por lo tanto su figura es más simbólica y de representación de la unidad japonesa. De aquella famosa frase de su padre Hirohito, cuando reconoció la derrota de Japón de que había que estar preparado para «soportar lo insoportable», Akihito ha utilizado la expresión «espero que juntos de la mano superemos estos tiempos difíciles».

Esos tiempos difíciles se evidencian también en la política, pues hay un vacío de liderazgo en Japón, luego de los cambios que hubo en el 2009. Este análisis del New York Times así lo revela. Lo peor que le puede pasar a Japón es que, en medio de la actual crisis, se genere una crisis política. Sin dudas, que Akihito, le esperan días muy difíciles en los que tendrá que asumir un rol más protagónico que el que la tradición le ha reservado. Veremos.

El caso Moro, 33 años después

16 Mar

«Un hombre solo, el pelo despeinado y la mirada honda, fotografiado ante un telón con la estrella de las Brigadas Rojas. Es la prueba de que sigue vivo, tras días de secuestro. En el exterior, lo están buscando: policía, servicios secretos. Es un hombre importante, hasta el Papa reza por su liberación. En la cárcel secreta escribe, pide ayuda, envía cartas al presidente de la República, a políticos, a su familia. Es la primavera de 1978. La ciudad del calabozo y de la búsqueda ansiosa y torpe es Roma. Pero la historia no tiene un final feliz. Aldo Moro muere. El presidente de la Democracia Cristiana, el partido que encarnó el Estado en Italia desde el final de la II Guerra Mundial hasta principios de los noventa, fue asesinado por los brigadistas. Su cuerpo torcido en el maletero de un Renault rojo no es la imagen que cierra una novela negra. Es la realidad, congelada en un momento dramático y crucial.»

Lucia Magi, en su reportaje Crímenes sin castigo, publicado en El País.

Hoy 16 de marzo se cumplen 33 años del secuestro de Aldo Moro. El 9 de mayo de 1978 fue asesinado. Yo tenía 11 años de edad, y recuerdo perfectamente este acontecimiento, el cual retrata no solo el terrorismo sino las complicidades de la élite política italiana de entonces, tal como se revela en la película Il caso Moro y en el libro El Caso Moro.

Ana Pastor, la fuerza del periodista

16 Mar


Si alguien quiere saber lo que es la buena prensa, estar debidamente preparado para hacer una entrevista, o mejor dicho, haber hecho su tarea, le invito a que vea la entrevista que le hizo ayer la periodista y comunicadora española Ana Pastor al presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad. Son treinta minutos intensos, en los que Pastor plantea las preguntas que Ahmadineyad no está acostumbrado a oir, preguntas hechas por una dama que sabe lo que está preguntado: «¿Hay revueltas árabes por falta de libertad?» «Interfiere Irán en Yemén y Bahréin?» «¿Tiene miedo Irán de que le pase lo que a Egipto?» «¿Hay opositores políticos encarcelados en Irán?» «Qué opina de la crítica europea a la lapidación?» Es el mejor ejemplo de lo que es el poder de la información, bien administrado. Desde este lado del Atlántico, mi admiración a Ana Pastor. Excelente entrevista. El video completo, aquí.

Woody Allen y su filosofía de vida

15 Mar

«Sí, me resisto. Yo siento que la única vía de llevar la vida es através de la distracción. Y uno se puede distraer de un millón de maneras, desde encender la televisión para ver quien gana un juego de fútbol sin sentido, o ir al cine o escuchar música. Estos son trucos que he hecho y que mucha gente hace. Uno se crea problemas en la vida y parece para el observador externo que uno es auto destructivo y tonto. Pero, uno los crea porque ellos no son problemas mortales. Son problemas que se pueden resolver, o que no se pueden resolver, y son a veces dolorosos, pero no te quitarán la vida».

Woody Allen, en la entrevista publicada por el periódico The Guardian, en la que habla sobre su vida, su familia y su más reciente película.

La fortuna de Gadafi

14 Mar


¿Cómo Gadafi puede resistir el aislamiento internacional, comprar armamentos, pagar mercernarios y hacer negocios en Libia? La respuesta, aquí.

También, recomiendo leer Can Buy me Love, interesante artículo sobre cómo George W. Bush, Tony Blair y Silvio Berlusconi «lavaron» la cara del dictador.

El calvario de Liu

13 Mar

Liu Xiaobo está sometido a este calvario, en total aislamiento, por el gobierno chino. Bajo la indiferencia de muchos, especialmente de las naciones que pueden ejercer influencia para lograr su liberación. Nada diferente a esto.

Nixon, visto por sus colaboradores

13 Mar

Quienes siguen estos apuntes, saben que he dedicado muchos otros al presidente Richard Nixon. Sin duda, no está entre los presidentes mejor valorados de Estados Unidos de América, pero las experiencias que vivió, luego de haber renunciado a la presidencia en 1974, constituyen lecciones para aquellos que ejercen la política. He leído en The New Yorker que se está produciendo la película Our Nixon, elaborada con material fílmico grabado por sus antiguos colaboradores HR Halderman, John Ehrlichman, Dwight Chapin y Larry Higby. Con excepción de Higby, todos fueron condenados por el caso Watergate. Aquí va el trailer:

OUR NIXON (trailer) from Penny Lane on Vimeo.

¿Quién dijo que todo está perdido?

12 Mar

En solitaria

11 Mar

Bajo mi restricciones actuales, además de ser desnudado por la noche, estoy en esencia, en régimen de aislamiento. Durante 23 horas al día, me siento solo en mi celda. Los guardias me verifican cada cinco minutos durante el día a preguntarme si estoy bien. Yo estoy obligado a responder de alguna manera afirmativa.

Por la noche, si los guardias no me puede ver con claridad, porque tengo una manta sobre mi cabeza o estoy acurrucado contra la pared, se me despierte con el fin de asegurarse de que estoy bien. Recibo cada una de mis comidas en mi celda. No se me permite tener una almohada o en hojas. No se me permite tener ningún objeto personal en mi celda. Sólo se me permite tener un libro o una revista en un momento de leer. El libro o revista se me retira al final del día antes de irme a dormir. Estoy impedido de ejercer en mi celda. Si trato de hacer flexiones, abdominales, o cualquier otra forma de ejercicio me veo obligado a parar.

Bradley Manning, acusado de filtrar los documentos del gobierno de los Estados Unidos a Wikileaks, revela su condición de aislamiento, preso en la Base militar Quantico, Estado de Virginia.

La Foto: Mohamed VI y su trono real

10 Mar


Los reyes son reyes, y los súbditos son súbditos. Eso era antes. Hoy día ya no es así. El poder de los ciudadanos en las pocas monarquías que existen en el mundo es cada vez mayor, y poco a poco, los reyes se van convirtiendo en símbolos. Claro, este proceso no es de la noche a la mañana. La ola de cambios en el mundo árabe ha tomado más de veinte años en producirse, y a quienes tienen el poder, forzados por las circunstancias, o se suman en la ola, o terminan derrocados. En Marruecos, el poder reside en las manos del Rey Mohamed VI, quien ayer anunció una serie de reformas tendentes a reducir su poder y transferirlo a la gente, al pueblo, através de las urnas. Es la esencia de la democracia. Ahora hay que ver si esas reformas se convertirán en realidad. Contrasta el escenario en el que el Rey anuncia estas reformas. Lo hace frente a su trono real, grande, enorme, tal como es el poder del rey en Marruecos. A su derecha, el príncipe heredero, Mulay Hassan, de 8 años de edad, con un «trono» ajustado a su tamaño. Me ha recordado, guardando las distancias, al hijo del dictador dominicano, cuando era exhibido a esa edad, con rango de Coronel. Y a su izquierda, su hermano, Mulay Rachid, claro, ese no tiene trono. Los tres vestidos con trajes grises, con sus pisa corbatas y con sus respectivos pañuelos en la solapa. ¡Qué contraste!