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En APEDI, un merecido homenaje

23 Abr


Ayer, acompañé a mi padre a una actividad muy significativa auspiciada por la Asociación para el Desarrollo de Santiago (ADEPI), en la Torre Popular, sede del Banco Popular Dominicano. Se trataba de un reconocimiento a los seis fundadores que, actualmente y para dicha de sus seres queridos, están vivos y activos en sus distintos quehaceres profesionales y empresariales.

Quienes recibieron los reconocimientos, calificados por Eduardo Trueba, presidente de la Asociación, como “seis grandes dominicanos” por sus valiosos aportes a la banca, a la empresas y a la institucionalidad fueron: Alejandro Grullón, José Armando Bermúdez , José León, Luis Crouch, Carlos Bermúdez y Salvador Jorge Blanco (mi padre). Me sentí muy orgulloso de ver a mi padre junto a quienes son ejemplo de honradez y de acrisolada trayectoria en el mundo de las empresas y de las finanzas. También se hizo una mención a los fundadores que hoy desafortunadamente no se encuentran entre nosotros.

Justo es recordar que gracias a la visión que tuvieron los fundadores de la Asociación al crearla en 1961, en una época en la que comenzaban a soplar los aires democráticos, es que hoy tenemos instituciones privadas que son ejemplo de desarrollo para todo el país, como el Banco Popular, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, y Empresas León Jiménes, empresas e instituciones admiradas por la mayoría del pueblo dominicano. Desde la propia Asociación, luego han surgido otras iniciativas muy encomiables. Mis congratulaciones a la Asociación por tan emotivo homenaje.

NOTA SOBRE LA FOTO: Esta foto fue tomada desde mi BlackBerry. Figuran de izquierda a derecha: Manuel Grullón (presidente del Banco Popular, y anfitrión), José Armando Bermúdez , José León, Luis Crouch, Alejandro Grullón, Carlos Bermúdez y Salvador Jorge Blanco.

Raúl Alfonsín, se ha ido un demócrata

1 Abr



Anoche, recibí, vía Paula Carri, la lamentable noticia del fallecimiento de Raúl Alfonsín, ex-presidente de Argentina, durante el período 1983 y 1989, y líder del partido Unión Cívica Radical. Coincidió que mi padre, Salvador Jorge Blanco, siendo presidente de la República Dominicana (1982-1986), compartió e hizo una muy buena relación de amistad con el presidente Alfonsín. Aunque yo era un adolescente, siempre le he dado seguimiento a las personalidades políticas que, en aquellos años ochenta, cargaron sobre sus hombros las responsabilidades de Estado.

Recuerdo que ambos, Alfonsín y mi padre, coincidieron muchas veces en las reuniones del Grupo Cartagena, que fue la primera iniciativa integracionista de América Latina, y que fue impulsada por Alfonsín. Y es que, Alfonsín, era un hombre de Estado, de un líderazgo y reciedumbre moral, muy especial y que le correspondió concretizar la transición democrática de Argentina, del autoritarismo militar a la democracia. Aún después de haber dejado la Presidencia, sus opiniones eran ponderadas y respetadas en la política argentina.

En el 2004, un apreciado amigo de mi familia, don Cirilo Castellanos, quien vive en Buenos Aires, me regaló el libro Memoria Política, del presidente Alfonsín, el cual leí, e incluso escribí un artículo titulado Los consejos de Alfonsín. Al enterarme de su muerte, busqué el libro, y comparto con ustedes estas breves líneas escritas por el propio Alfonsín que, a mi juicio, retratan su estatura política y moral, cuando expresó:

El objetivo de toda mi vida ha sido que los hombres y las mujeres que habitamos este suelo podamos vivir, amar, trabajar y morir en democracia. Para ello era y es necesario que además de instituciones democráticas haya demócratas, porque solo así las instituciones democráticas pueden sobrevivir a sus gobernantes.(pág. 19)

Presidente Alfonsín, ¡misión cumplida! Descanse en paz. Mi padre y mi familia se unen al dolor que vive hoy Argentina por el fallecimiento del político más importante de la transición a la democracia de este hermano país.

Hablando sobre mi padre

12 Mar


Gracias a la gentil invitación del colegio The Community for Learning, ayer viví una extraordinaria experiencia. Los alumnos del último grado de bachillerato y su profesor de Ciencias Sociales, me invitaron para hablar sobre el período constitucional 1982-1986, etapa en que mi padre ejercició la Presidencia de la República, tema que, confieso, pocas veces he tenido la ocasión pública de referirme exclusivamente a él.

Tal como les dije a los estudiantes, lo haría desde mi óptica, de la de una persona que, cuando mi padre era Presidente, tenía catorce años de edad, y que lo que he aprendido de su administración, ha sido por conversaciones con él, con mi madre, y luego de largas horas de lectura de documentos, recortes de prensa y discursos, y claro, después de haber vivido procesos muy dolorosos, de los cuales he aprendido numerosas lecciones.

Que les daría mi valoración, pero desde mi perspectiva, como hijo de mi padre. Igual que, como si a ellos, alguien les preguntare sobre las actividades de sus padres.

Les narré las circunstancias en cómo llegué en el 1978 a vivir en Santo Domingo, cuando mi padre fue electo Senador por el Distrito Nacional, en la boleta del Partido Revolucionario Dominicano; luego la campaña y la elección de mi padre como Candidato Presidencial; su elección como Presidente de la República el 16 de mayo de 1982; su juramentación como Presidente el 16 de agosto de 1982; el contexto internacional y nacional en que se desarrolló su Presidencia; sus metas y sus logros; las dificultades que vivió; y su vida, después del 16 de agosto de 1986; las persecuciones judiciales con fines políticos; el tiempo que estuvo en la cárcel, en 1991, y cómo en medio de estas dificultades me gradué Summa Cum Laude como Licenciado en Derecho; y luego el descargo judicial en el 2001. Les hablé también de su vida actual, ya retirado de la actividades públicas.

Les recomendé que leyeran a historiadores, como Frank Moya Pons, que su obra Manuel de Historia Dominicana, contiene una actualización de últimos gobiernos del país, incluyendo al de mi padre. Creo que su narración de los hechos y sus valoraciones son las más ajustadas a la verdad.

Fue muy enriquecedora experiencia, sobre todo escuchar sus preguntas, comentarios y opiniones. Es importante que nuestros estudiantes sobre todos aquellos que, por razones de edad, nacieron en la década de los ochenta, o con posterioridad a ella, y que no vivieron esta época, tan poco conocida, puedan hurgar más en la historia de nuestro país, y conozcan a los hombres y a las mujeres que han contribuido en la construcción de la democracia, desde 1961 hasta la fecha. Felicito esta iniciativa de esta institución educativa.

Finalizo, compartiendo con ustedes, mi respuesta ante la pregunta de cómo definiria a mi padre: «Mi padre fue y es un demócrata, orgulloso de haber ejercido la posición privilegiada de Presidente de la República, y de haber contribuido con la transición democrática del país, con su fe inquebrantable en el presente y en el futuro de nuestra Nación».

Al concluir, les mostré a los estudiantes, previo permiso de mi padre, la banda presidencial que usó cuando se juramentó como Presidente de la República, y el Gran Collar de la Orden de Duarte, Sánchez y Mella, que solo usan quienes han sido electos como Presidente de la República. De igual manera, en su nombre, donamos una colección de sus obras completas para la biblioteca del colegio.

Abraham Lincoln y mi padre

12 Feb


Hoy se conmemora el 200 aniversario del nacimiento de Abraham Lincoln, el presidente No.16 de los Estados Unidos de América. Con motivo de esta fecha, comparto con ustedes este grato recuerdo que le fue regalado a mi padre durante su visita a la casa de Lincoln, ubicada en Springfield, Illinois, Estados Unidos, a principios de los ochenta.

Se trata de un Decreto o Nombramiento, firmado en original, por Lincoln mediante el cual designa a A. Sidney Alden como «Assistant Adjutant General of Volunteers with rank of Captain in the service of the United States», de fecha 12 de abril de 1864. Aquí pueden ver más de cerca la firma, en original, de Lincoln.

Este nombramiento que, para la época, era muy común, pues recordemos que Estados Unidos estaba viviendo la etapa de su Guerra Civil, y el presidente de Estados Unidos nombraba o designaba a los integrantes del Ejército, que, en esos años, se llamaban voluntarios.

Es impresionante, a doscientos años de su nacimiento, Lincoln es probablemente la figura política más admirada en Estados Unidos. Y su trascendencia en el mundo es indudable. Su nombre y frases son citados usualmente por los líderes políticos en toda la humanidad. Incluso, en el campo de la gerencia, hay varios libros que recomiendan las prácticas de Lincoln en la solución de los problemas administrativos y gerenciales de hoy día. Más aún, una de nuestras principales avenidas en Santo Domingo, lleva su nombre.

Mi padre es un admirador de Lincoln. Este es uno de sus recuerdos más apreciados y está en un lugar muy especial de nuestra casa. Hoy nos unimos a la celebración de esta fecha que conmemora el nacimiento de uno de los grandes hombres de la humanidad.

El PRD, en tres voces

25 Ene

Ayer por la tarde, en mi calidad de Secretario General del Partido Revolucionario Dominicano, me correspondió presidir los actos de clausura de las actividades conmemorativas al 70 aniversario de la fundación del partido, el 21 de enero de 1939, en La Habana, Cuba.

Fue un acto muy emotivo, por un lado, e instructivo, por otro. En primer lugar, el reconocimiento a don Angel Miolán, único fundador de los doce de nuestra organización, que está vivo, fue el momento cumbre de la actividad. Tal como dije en mis palabras:

El PRD no tiene con qué pagarle a don Angel todo el esfuerzo y el sacrificio que él ha hecho por nuestra organización, por lo que, en este día, decidimos, como reconocimiento a su historia, es entregarle lo mismo que él nos trajo el 5 de julio de 1961: el «jacho prendido», símbolo del PRD, que representa la luz de la democracia.

Luego, procedimos a dejar inaugurada la Galería de Fotos de los Ex-Presidentes de la República que han sido postulados o auspiciados por el PRD: Juan Bosch, Francisco Alberto Caamaño, Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía. También, inauguramos la Galería de Fotos de los Ex-Presidentes del PRD desde su fundación hasta nuestros días. Un homenaje a las mujeres y a los hombres que sobre sus hombros ha descansado la responsabilidad de llevar a nuestra organización hasta lo que es hoy, uno de los principales constructores de nuestra democracia.

Después entramos en la parte más instructiva, de contenido, con las exposiciones de tres voces autorizadas de nuestro partido, que, através de sus distintas tonalidades, nos transitaron por toda la historia del PRD, desde 1939 hasta 1998, específicamente hasta el fallecimiento de nuestro líder de siempre, Dr. José Francisco Peña Gómez. Esta tarea estuvo a cargo de Fulgencio Espinal, Tony Raful e Ivelisse Prats Ramírez de Pérez, quienes brillantemente resumieron estos 70 años de lucha por la libertad, la institucionalidad y la justicia social.

Ayer, hoy, mañana y siempre, me sentí, siento y sentiré orgulloso de militar en el PRD. La historia de la República Dominicana no se puede escribir sin mencionar las siglas del PRD. Claro, hemos tenido, nuestros aciertos y desaciertos, nuestras luces y sombras, pero las luces son más que las sombras. Ahora, en el 2009, lo que tenemos es que asumir nuestro compromiso ante la sociedad de continuar impulsando el socialismo democrático, con transparencia, haciendo uso efectivo de las tecnologías de la información y la comunicación, y concluir con las reformas institucionales, económicas y sociales, pendientes por muchos años, en nuestro país.

Obama y su BlackBerry

27 Nov


Es increíble. En pleno siglo 21, el presidente electo de los Estados Unidos de América, Barack Obama, estará impedido de usar su BlackBerry, y por ende, no podrá seguir usando su correo electrónico, una vez sea juramentado como presidente el 20 de enero de 2009, para cumplir con el Presidential Records Act, la ley que regula el registro de todos los documentos y las comunicaciones del presidente de los Estados Unidos. Aquí está el último antecedente sobre los correos electrónicos en la Casa Blanca.

Anoche, en una entrevista que concedió a la periodista Barbara Walters por la cadena ABC, Obama señaló que está en negociaciones con el Servicio Secreto, abogados y su staff para romper con la incomunicación y el aislamiento a que se somete el presidente de Estados Unidos, fuera del círculo de 10 o 12 personas que diariamente le asisten.

Me suscribo entre quienes ya han opinado a favor de que el presidente electo Obama mantenga y siga utilizando su BlackBerry. Resulta un contraste injustificado que, siendo Estados Unidos, uno de los países de mayor desarrollo tecnológico, y de transparencia gubernamental, que el presidente de los Estados Unidos no pueda beneficiarse de las oportunidades que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación. Un contraste con el caso del Primer Ministro de Inglaterra, que tiene su propia dirección electrónica, por solo citar un ejemplo de un gobernante de un país desarrollado, y sus correos electrónicos con los ciudadanos están sometidos a razonables reglas de seguridad.

Estoy seguro que una solución legal se buscará a esta situación a fin de mantener al presidente electo Obama fuera de la burbuja que le rodeará a partir del próximo 20 de enero. Incluso, en su propio sitio, los ciudadanos pueden expresarse sobre sus principales preocupaciones que el próximo gobierno debe enfrentar, lo cual es un indicio de que Obama estará siempre cerca de los ciudadanos, como mandan los valores democráticos de este siglo 21.

Cuando mi padre era presidente de la República Dominicana, no existían los celulares ni los correos electrónicos. Pero introdujo una novedad para romper con ese círculo que rodea a los presidentes, como fueron las audiencias populares que se celebraban cada jueves en el Palacio Nacional. Estoy convencido de que el presidente electo Obama romperá con ese aislamiento, para estar cercano a sus ciudadanos, incluyendo, desde su BlackBerry.

Una lección de mi padre, para toda la vida

7 Nov

Leyendo el discurso del presidente George W. Bush a todo el personal de la Casa Blanca, anunciando los detalles de la transición al presidente electo Barack Obama, me recordé de una lección que me enseñó mi padre, Salvador Jorge Blanco, cuando luego de haber sido declarado presidente electo para el período 1982 – 1986, en esos tres largos meses que comprenden la transición presidencial dominicana (desde el 16 de mayo al 16 de agosto), nos digo a mi hermana y a mí, una frase que nunca he olvidado:

«El poder es como una sombra que pasa»

Para esa época, estoy hablando de mayo/junio de 1982, yo era un adolescente de unos 14 años de edad. Mi hermana tenía unos 10 años, la misma edad que tiene hoy Malia Obama, la hija mayor del presidente electo Obama. Su otra hija, Sasha, tiene 7 años. Ambas serán las inquilinas más jóvenes de la Casa Blanca.

Recuerdo que mi padre nos completó la frase con las siguientes expresiones:

«Nuestras vidas van a cambiar por 4 años, pero quiero que nos mantengamos, como lo que somos, una familia unida, y que ustedes mantengan sus actividades normales y tradicionales, porque todo esto es transitorio, nada es permanente».

¡Qué gran lección aprendí de mi padre! Obviamente, en ese momento, no la aquilaté inmediatamente. Sin embargo, cuatro años despúes, en 1986, cuando mi padre concluyó su mandato, aprendí su total dimensión. Los cargos públicos, tanto los que son por elección como los que son por designación, son transitorios.

Esta lección la he llevado toda mi vida, incluyendo las veces en que he tenido el honor de servir al Estado. Y ahora, como Secretario General del PRD, posición que ocupo con mucho orgullo, terminaré el 12 de junio de 2009. Agradezco infinitamente a mi padre haberme dado esta lección cuando era un adolescente. Un motivo más para admirarlo y quererlo cada día más.

(Colofón: La expresión del presidente Bush de ayer fue: «Aunque es un gran honor, el trabajo es temporal». Nada más cierto.)

De las "cue cards" al "teleprompter"

21 Sep

Leyendo a Santiago González, me entero de la controversia originada en España con motivo de la última comparecencia del presidente de gobierno español, Jose Luis Rodríguez Zapatero, en el Congreso de los Diputados para explicar las medidas adoptadas por el gobierno ante la actual crisis económica.

Por la naturaleza jurídica del régimen parlamentario español, con cierta rutina, se desarrollan debates que son sumamente edificantes para aquellos que nos gusta la política, y más específicamente, aquellos que queremos rendición de cuentas con transparencia. Allí se producen fuertes intercambios entre gobierno y oposición sobre los temas de interés nacional, a diferencias de nuestro país, en donde el Congreso Nacional no ejerce esas funciones. Pero, este no el motivo del apunte de hoy.

Resulta que, en el último debate, el ABC publicó la foto que comparto con ustedes en la que se observa a Rodríguez Zapatero, leyendo sus notas, muy bien redactadas y organizadas, en una especie de guión, incluyendo la contrarreplica.

No es la primera vez que se suscita esa controversia en el campo de la política.

Cuando mi padre se reunió con el presidente Ronald Reagan en el 1984, recuerdo que mi padre me comentó como el presidente Reagan tenia unas notas, que son las conocidas como “cue cards”, que tenían apuntes sobre los temas a tratar durante el encuentro. Los opositores de Reagan siempre le criticaron el uso de las “cue cards”, como una forma de querer disminuir su capacidad de análisis y de memorizar los temas. Sin embargo, de todos los presidentes de Estados Unidos, Reagan ha sido llamado como el “gran comunicador”.

De las “cue cards” se ha pasado luego al “teleprompter”, como instrumento para que los políticos expresen sus ideas al público. Creo que la política definitivamente ha cambiado. De aquellos líderes que tenían una gran capacidad de oratoria y de memoria, hoy la clase política es mas pragmática, y, de las grandes piezas de oratoria, hemos pasado al uso claro de señales, de frases, de mensajes que se conviertan en “bytes” para que circulen por los medios de comunicación, a través del uso de las tecnologías de la información y la comunicación.

No tiene nada malo y perjudicial que Rodríguez Zapatero utilice notas en sus debates en el Congreso, ni tampoco tiene nada dañino que un político utilice el teleprompter en sus discursos. Lo importante es que lo que diga este basado en sus principios o convicciones políticas.

¡Hagamos el cambio!

1 Sep

(Artículo que he publicado en El Nacional del pasado sábado)

Ante la nueva realidad electoral, la responsabilidad que tiene el PRD, como la principal fuerza de oposición en el país, es muy alta. Esta responsabilidad se acrecienta ante los serios problemas que afectan a todos los dominicanos, sin distinción de banderías políticas. El PRD debe convertirse en la diferencia del PLD, aportando soluciones a la problemática nacional.

Para ello, lo prioritario es responder a las inquietudes que muchos ciudadanos nos preguntan en los diferentes ámbitos de la sociedad, muchas veces bajo las influencias mediáticas del PLD: ¿Es el PRD el partido de los dimes y diretes públicos? ¿Es que en el PRD priman los intereses personales o grupales por encima de los intereses nacionales? ¿El PRD solo persigue el poder por el poder?

No, el PRD no es nada de lo anterior. Es un partido que tiene profundos valores democráticos, y que está, hoy día, más que nunca, convencido de que es el momento de articular propuestas políticas que produzcan el cambio que el Presidente Leonel Fernández no pudo lograr en los últimos cuatro años, ni será capaz de hacerlo en este período constitucional, por cuanto ya hemos visto que está rodeado de “las mismas caras” desde el año 1996. No ha habido una sola indicación positiva de que será lo contrario.

Por solo citar, un caso, si comparamos los gabinetes de los Presidentes Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía, con el del Presidente Fernández, fueron gabinetes más jóvenes y de mayor respeto a la equidad de género que el actual, guardando las distancias de las épocas. Los gobiernos del PRD sembraron el motor del cambio político, económico y social, reconociendo con humildad y sentido auto crítico sus desaciertos.

Definitivamente, el PLD, en este período constitucional, ha afianzado su pacto con las fuerzas más conservadoras del país (que paradójicamente son minoría), y está ejecutando la instauración de un modelo de sociedad que aumentará la brecha entre los muchos que no tienen nada con los pocos que lo tienen todo. Todo agravado con una urbanización acelerada de nuestra sociedad, abandonando la producción agropecuaria y los sectores productivos nacionales.

La actual coyuntura política exige un PRD, cercano a los ciudadanos. Para ello, el PRD, como resultado del proceso de evaluación intervenido después de las elecciones de mayo, está en la obligación de presentarle -y estamos trabajando en ello- al país un proyecto político, no centrado en individualidades, sino en ideas y propuestas basadas desde la perspectiva del socialismo democrático. Será nuestra plataforma de políticas.
Un proyecto político, elaborado conjuntamente con los sectores de la vida nacional que se identifiquen con nuestras preocupaciones, representará nuestra respuesta a la ausencia de cambio de políticas en el actual gobierno del PLD. Así, identificados nuestras respuestas a los problemas políticos, económicos y sociales, el PRD no se sustraerá de los debates nacionales.

Lo haremos con respeto, consciente de las profundas diferencias que nos separan del PLD, pero con un alto compromiso y responsabilidad ante la nueva realidad electoral que vive el país. Así, provocaremos los cambios que este gobierno ha sido incapaz de producir, y lograremos tener una sociedad con más equidad y más oportunidades.