En Palm Beach: vidas paralelas

11 Abr







Desde el martes 7 al jueves 9 de abril, estuve, por motivos de trabajo, en Palm Beach, Florida, Estados Unidos de América. En las casi 48 horas que estuve en la ciudad, pude palpar la compleja vida social que tiene esta isla, que esta entre el Oceáno Atlántico y el Lake Worth, y que pertenece a West Palm Beach.

Como se puede imaginar, Palm Beach es un lugar exclusivo en el que viven personas mayores de sesenta años, normalmente retiradas, o que, en distintas épocas del año, sobre todo en invierno, vienen a sus residencias que, de vez en cuando, aparecen en portadas de prestigiosas revistas norteamericanas. Su población es de unos 10,000 habitantes. Aquí el índice de pobreza es menos del 2%.

Lo novedoso, al menos para mí, fue saber que Palm Beach ha sido una de las ciudades de Estados Unidos más afectadas por las maniobras financieras de Bernard Madoff, quien tiene una lujosa residencia en esta ciudad. Recomiendo leer este interesante artículo titulado Madoff’s world, publicado en la revista Vanity Fair.

Y aquí viene lo curioso. Resulta que Palm Beach fue fundada en 1911 por familias propietarias de las grandes corporaciones norteamericanas, como un lugar para descansar y vacacionar. Estas familias provenían de la extrema derecha, y como es natural, trajeron sus costumbres y códigos de conducta, que, felizmente hoy son rechazados por la mayoría de los habitantes en el mundo, excepto todavía en Palm Beach. Así, entonces, fundaron uno de los cuatro clubes que actualmente existen para sus reuniones sociales, con rigurosas reglas de admisión, que muy bien pudieran calificarse, algunas de ellas, discriminatorias. El club comenzó a rechazar solicitudes de admisión hechas por judíos (y tengo entendido, que todavía al día de hoy, no se aceptan). En la medida en que los judíos fueron llegando a Palm Beach, y al no lograr entrar al club, formaron su propio club, con las mismas comodidades que el resto de los clubes.

Madoff es admitido al club de los judíos. Para que se tenga una idea, a pesar de que el costo de admisión es de U$350,000 dólares, lo importante es lo que el socio pueda donar a distintas causas sociales. De su más de trescientos miembros, más de cien, fueron afectados por Madoff. Hoy, muchas fundaciones judías, que daban cuantiosas donaciones a distintas causas, han tenido que cerrar sus puertas, sin contar a quienes su patrimonio se le ha reducido a nivel cero. Según Vanity Fair, y yo también lo pude percibir, en una sociedad tan pequeña y llena de estas complejidades, hay quienes maliciosamente se alegran de la desgracia ajena.

Al finalizar mi recorrido por la ciudad, volví rápidamente a mi realidad. Mi taxista, un haitiano, muy amable y gentil, me contó que tenía 24 años viviendo en West Palm Beach, sudando la gota gorda, trabajando para mantener a su esposa e hijos, y que estaba decidido a no regresar a Haití. De los cinco millones de habitantes de West Palm Beach, viven unos setenta mil haitianos. Al igual que mi taxista, viven y trabajan en la búsqueda del «american dream». Y yo, feliz de estar de vuelta, en mi querido país.

Nota sobre las fotos: Comparto con ustedes algunas fotos de Palm Beach. En vez de publicar las fotos habituales de los sitios característicos de la zona, decidí mejor publicar las fotos que reflejan las vidas paralelas en esta ciudad.

Iglesias de noche

10 Abr




Anoche, como hago cada Jueves Santo, estuve en la zona colonial de Santo Domingo, visitando los diferentes monumentos que se preparan con motivo de la Semana Santa. Tomé algunas fotos de las principales Iglesias y de algunos lugares característicos de la vida de esta parte de la ciudad, las cuales comparto ustedes. Hay otras en Flickr.

Ejemplo de supervisión legislativa

9 Abr


Reconozco que, a veces, es complicado leer reportes e informes del gobierno o del Congreso de Estados Unidos de América. En ocasiones, son miles de páginas, y con una terminología, muy propia del estilo legislativo. Investigando sobre la política de intervención estatal ante la actual crisis económica, me encontré con esta excelente página de la Congressional Oversight Panel, que es la entidad creada por el Congreso de Estados Unidos para supervisar las actividades del Departamento del Tesorero en la administración y manejo del Troubled Asset Relief Program, o dicho en otras palabras, de los 700 billones de dólares que fueron aprobados el 3 de octubre de 2008 para los salvamentos financieros y bancarios.

Comparto con ustedes el video que contiene el resumen ejecutivo que ofrece la Presidenta del Panel, Elizabeth Warren, quien dicho sea de paso, es una de las abogadas más destacadas en Estados Unidos. Oportuno es aclarar, asimismo, que Warren no es funcionaria del gobierno ni legisladora, habiendo sido elegida por el Congreso para esta posición.

El video dura apróximadamente ocho minutos. Vale la pena verlo y comprenderlo. Es la explicación más simple que he escuchado de cómo el gobierno de Estados Unidos de América ha estado implementando todos estos recursos. Al decir de Warren, todavía sus conclusiones son mixtas, es decir, de esperanza y de preocupación. Por eso, ella enfatiza que para asegurar éxito en la recuperación económica, sobre todo desde el punto de vista de los bancos e instituciones financieras y comerciales intervenidas, hay que tener estas cuatro características: transparencia, certeza, rendición de cuentas y claridad.

Warren explica y ofrece datos, muy interesantes, sobre la experiencia de otros países en pasadas crisis financieras también sirven como referencia para enfrentar la actual situación, aunque reconoce que lo que está viviendo Estados Unidos actualmente no tiene comparación, excepto con la Gran Depresión de 1929.

Una muestra de la fortaleza y la transparencia de las instituciones en Estados Unidos es que este reporte fue aprobado con votación de 3-2, y también publican las opiniones de los votos disidentes.

Excelente ejemplo de los llamados checks and balances.

"Do-Re-Mi"

8 Abr

Recuerdo que cuando tenía unos catorce años, mis padres trajeron a mi casa la película Sound of Music que, en español, la tradujeron «La Novicia Rebelde». Todavía, cuando oigo, aunque cada día de manera más escasa, los carros de los heladeros promocionando sus helados, y en el fondo, tienen la canción de esta película, que es una versión elaborada de «Do-Re-Mi». Anoche, gracias a Anderson Cooper, ví este excelente video hecho en Bélgica en el que los bailarines de Sound of Music se confunden con los transeúntes y nos recuerdan este clásico, con algunas notas modernas. Que lo disfruten, y que, como yo, también puedan recordar los buenos momentos de aquellos años que solo se recuperan con la memoria.

Violencia machista revestida de impunidad

7 Abr


La noticia de que el Embajador dominicano en Ecuador ha sido retirado de su cargo por haber atropellado a una joven policía que estaba cumpliendo con su deber ha sido muy escasamente difundida en el país. Después de haber cometido el acto de violencia, el Embajador dominicano se negó a ser detenido y sometido a la justicia, alegando su inmunidad diplomática. El hecho provocó un incidente entre ambos países que obligó que el presidente Leonel Fernández llamara personalmente al presidente Rafael Correa para pedirle disculpas por el triste episodio.

Es una muestra más de la violencia de género, de la intolerancia machista que todavía exhiben hombres que lamentablemente no tienen la educación y el respeto por los demás. Y lo peor es que se cubren en la inmunidad que ofrece temporalmente un cargo diplomático para cometer este tipo de actos, que deben merecer todo el repudio. Es violencia de género más impunidad, dos tipos de conducta que rechazamos total y absolutamente.

Afortunadamente el gobierno dominicano reaccionó rápidamente, pero esperamos que cuando ya no esté revestido de su autoridad diplomática, el autor de este hecho responda a los tribunales ecuatorianos. En Ecuador, hay una víctima que simboliza los derechos de la mujer que, a su vez, son los derechos de la igualdad y de la equidad.

La cruzada de Angel Muñíz

6 Abr



Ayer tuve la honra de compartir con el destacado productor de cine dominicano, Angel Muñíz, en la residencia de José Delio Ares hijo, quien se ha destacado en la edición de recientes películas y documentales. En la primera, figuramos los tres y en la otra foto, se puede apreciar a José Delio trabajando en su isla de edición.

Con Angel Muñíz me unen vínculos relacionados con mi profesión de abogado, en el área de mi especialidad que es las telecomunicaciones y la propiedad intelectual. Muñíz es el artista y productor de contenidos de nuestro país que más ha proclamado, por todos los medios, la lucha contra la piratería, particularmente en el ámbito de la reproducción y venta ilegal de las películas dominicanas. Recientemente, en respuesta a la piratería, se ha lanzado a vender en las calles, a RD$100.00, su última película Ladrones a domicilio, que mereció tres premios Casandra. Con mucho entusiasmo, Muñíz me comentaba lo exitoso que han sido estas ventas, tanto en Santo Domingo como en Santiago, y cómo ha estado recibiendo propuestas de patrocinio para estas jornadas, y que, por tanto, las ventas continuarán.

Resalta que todavía la industria cinematográfica dominicana no ha podido evitar, por ausencia de mecanismos institucionales y legales fuertes ( ausencia de voluntad política – todavía no se ha aprobado la Ley de Cine), la alta penetración de la piratería, la cual hace gala de su extraordinaria habilidad criminal, la cual efectivamente perjudica no solo el arduo trabajo de los productores y actores, sino la capacidad de ingresos y beneficios que la misma pueda generar. Esto ha provocado que, productores como Muñíz estén decididos a que sus producciones, en vez de ir al cine, sean vendidas y promocionadas exclusivamente en DVD, al precio de RD$100.00 (Cien pesos), lo cual es sumamente atractivo para los consumidores. Al final, es preferible comprar la película a este precio, que gastar el doble y el triple (y algo más) que lo que cuesta ir al cine, respetando a quienes gusta ir y disfrutar del cine, que dicho sea de paso, hay excelentes salas de cine en nuestro pais.

Esta medida también combate y reduce la piratería, pues al estar el producto original en las calles y, a ese precio, los vendedores de películas ilegales (que son aquellos «muchachos de mochila») huyen de los puntos en donde se venden las películas legales. Y, ¡ahí de ellos, si osan en aparecerse a estos lugares!

Por otra parte, hay otra realidad que trasciende a la venta al detalle de las películas ilegales. Me refiero a los llamados «pejes gordos», a quienes importan los DVDs (en blanco) y los venden (de manera informal y sin registro) a los que los que agregan contenido ilegal y los venden en el mercado. Según Muñíz, desde el 2005 hasta 2008, se han importado más de Cien millones de DVDs (en blanco) a la República Dominicana, lo cual no es ilegal. Lo que es ilegal es no registrar en sus libros las ventas que luego se hacen de estos DVDs. Aquí, entonces, la necesidad de coordinar una lucha interinstitucional (entre Aduanas, Impuestos Internos, Oficina Nacional de Derechos de Autor y Procuraduría General de la República) para efectivamente lograr saber el destino de estos DVDs, que luego terminan en las mochilas y en el mercado negro de la piratería de películas dominicanas.

Angel Muñíz ha hecho una propuesta muy interesante, que consiste en crear una policía especializada antipiratería, coordinada desde la Oficina Nacional de Derecho, con la Procuraduría Fiscal. No habría necesidad de crear nuevos puestos, ni cargos, ni mucho representaría una carga para el Estado. La misma estaría subvencionada por quienes son afectados de la piratería: los productores de cine. La idea es innovadora y amerita de que sea ponderada por la autoridades, quienes no deben permanecer indiferentes.

Esta cruzada de Angel Muñíz no es solo de él. Al contrario, debe ser asumida por la industria cinematográfica nacional, por los productores dominicanos, y por aquellos hombres y mujeres que creen en el respeto a la ley. Desde aquí, mi admiración y respeto por Angel Muñíz y por el cine dominicano.

En el Jardín Botánico

5 Abr





Ayer estuve en el Jardín Botánico Nacional, y fue un encuentro entre la flora y la fauna. Comparto con ustedes estas fotos. Hay otras en Flickr.

Repensar la profesión de abogado

4 Abr


En estos días, en que he estado preparando mi reingreso a la profesión de abogado, luego de más de ocho años de retiro forzoso, a causa de mis funciones públicas y políticas (salvo algunas incursiones excepcionales), este editorial With the downturn, it’s time to rethink the legal profession, es muy oportuno.

Los abogados no han escapado al impacto de la recesión económica, y solo, en Estados Unidos, se estima que, en el mes de marzo, se perdieron 3,677 puestos de trabajos en distintas firmas de abogados. Esto ha provocado que centenares de abogados estén hoy sin empleos y sin los beneficios propios que genera la profesión, lo cual se suma a la incertidumbre que crea la propia recesión.

Es el momento para que se reformulen y se repiensen algunas prácticas y normas que tradicionalmente han regido a los abogados, tanto internacional como localmente.

– La especialización será la tendencia, es decir, habrán menos firmas de abogados, grandes y que realicen práctica general del derecho, y en su lugar, se extenderán las llamadas «oficinas boutiques», que se especializan en determinados nichos o temas específicos del derecho, con mejores atenciones a sus clientes. Ya en nuestro país, hay buenos ejemplos de este tipos de oficina, y esta será la tendencia.

– Hay que revisar las tarifas de honorarios. En medio de la recesión de Estados Unidos, ya el esquema de «facturar por horas» está siendo parte del pasado, y se están evaluando otros mecanismos de facturación. Hay que tener esquemas de facturación atractivos, razonables y eficientes, sin caer en la competencia desleal.

– Las escuelas de derecho tienen que repensar el esquema tradicional de formación de los estudiantes de derecho. Solo pensar la gran cantidad de abogados que termina ejerciendo una actividad distinta, a la abogacía, como por ejemplo, la industria, las finanzas, el comercio, la informática, la economía, la hotelería, la educación superior, y hasta la política, es decir, dentro de la formación de los abogados debe incluirse áreas que permitan una mayor visión de las complejidades del mundo de hoy, y la interacción con sus potenciales clientes.

– El gran beneficiario de estos cambios será el cliente, el consumidor de los servicios legales, que aprovechará la especialización, con buenas prácticas éticas, y con mayor potencialidad y capacidad de opciones sobre la mesa.

De las grandes crisis, se producen las grandes soluciones. Aprovechemos esta oportunidad.

El mensaje del Papa Benedicto XVI

3 Abr


El discurso del Papa Benedicto XVI, durante la presentación de las cartas credenciales del nuevo Embajador de la República Dominicana es breve y contundente. Comparto con ustedes, ésta afirmación de Su Santidad:

«En los últimos tiempos, gracias al trabajo de las diversas instancias de su País, se han ido produciendo notables logros, tanto en el plano social como económico, que permiten auspiciar un futuro más luminoso y sereno. No obstante, queda aún un largo camino por recorrer para asegurar una vida digna a los dominicanos y erradicar las lacras de la pobreza, el narcotráfico, la marginación y la violencia. Así pues, todo aquello que se oriente al fortalecimiento de las instituciones es fundamental para el bienestar de la sociedad, que se apoya en pilares como el cultivo de la honestidad y la transparencia, la independencia jurídica, el cuidado y respeto del medio ambiente y la potenciación de los servicios sociales, asistenciales, sanitarios y educativos de toda la población. Estos pasos deben ir acompañados por una fuerte determinación para erradicar definitivamente la corrupción, que conlleva tanto sufrimiento, sobre todo para los miembros más pobres e indefensos de la sociedad. En la instauración de un clima de verdadera concordia y de búsqueda de respuestas y soluciones eficaces y estables para los problemas más acuciantes, las Autoridades dominicanas encontrarán siempre la mano tendida de la Iglesia, para la construcción de una civilización más libre, pacífica, justa y fraterna.»

Para buen entendedor, pocas palabras.

La esperanza está aquí

3 Abr


Duarte 101 y Ebgarcía han pedido mi opinión en torno al debate sobre ¿si vivir en tu patria o vivir fuera? Antes de responder esta interesante pregunta, lo primero que debo destacar es el respeto y la admiración que tengo por los/as dominicanos/as que residen en el exterior, especialmente aquellos que trabajan y viven en otros países, y que se han integrado a otras culturas, aún preservando nuestras raíces. A las mujeres y a los hombres que, con el sudor de su frente, realizan trabajos para, no solo sobrevivir en sociedades en las que el individualismo es su característica principal, sino para mantener a sus familias en nuestro territorio. Con mucho sacrificio, pasando a veces, mucho frío, y a veces, mucho calor, para ganarse su trabajo.

Unos son ejemplos vivos del «american dream» y del modelo europeo, así como también han sido acogidos por urbes latinoamericanas y asiáticas. Como dominicano, me siento orgulloso cuando veo que un/a dominicano/a se destaca en los distintos quehaceres humanos en el extranjero.

Así como dijo lo anterior, lo más triste es cuando veo en las noticias que dominicanos/as mueren en las costas tratando de llegar, de manera ilegal, a playas extranjeras. La desesperación, las frustraciones, y a veces, la ignorancia, lleva a buscar este tipo de escape. Es probablemente aquí donde más resida la opinión mayoritaria reflejada en encuestas y estudios de que el 57% de los dominicanos quiere irse del país. Este es el punto que debe motivar a reflexión a quienes les preocupa el presente y el futuro de nuestro país.

¿Qué hacer para evitar que este sentimiento contínue impregnándose en muchos dominicanos que prefieren irse del país, arriesgando incluso hasta sus vidas, en vez de quedarse aquí? Es obvio que no me refiero a quienes legalmente y legítimamente viajan a otros países para trabajar, aprovechando oportunidades únicas. Me refiero a quienes creen que, por el simple hecho de vivir en otro país, en ocasiones hasta por falta de información, estarán mejor que en su tierra natal.

Y, en esto, tenemos que hacer un ejercicio crítico. Veamosnos en el espejo de Haití. Cada vez que visito Haití, quisiera que cada dominicano tenga la oportunidad de visitarlo y conocerlo. Y cada vez que lo visito, me hago las siguientes preguntas: ¿Cuántos haitianos viven en el extranjero? ¿Cuántos recursos humanos extraordinarios de origen haitiano, en vez de estar trabajando en Haití, están en otros países, en exitosas actividades profesionales y comerciales? ¿Qué es Haití hoy? Pero, más aún, ¿Cómo era Haití en los 1800? y ¿Qué es hoy? Uno de los países más pobres del mundo, por la indolencia de sus gobernantes, y por la indiferencia de muchos de sus habitantes. Es a nuestro país, a quien más le conviene, que tengamos un Haití fuerte y estable.

El momento es propicio para hacer conciencia sobre la necesidad de cambiar el modelo de desarrollo de nuestro país. No podemos seguir en más de lo mismo. La esperanza está aquí, en la República Dominicana, en el espíritu noble y trabajador que siempre ha caracterizado a la mayoría de los dominicanos. Claro, nuestros problemas y retos no pueden ser resueltos el gobierno y un solo partido, lo debemos resolver entre todos/as, sin demagogia, sin sacarle provecho político, colocando los intereses nacionales por encima de los intereses personales y grupales. Es tener la capacidad que tuvieron países, como España, Japón, Argentina, Chile, Perú y Costa Rica, países que se levantaron después de fuertes períodos de inestabilidad política y económica, y hoy son ejemplos de democracia, con sus propias fortalezas y debilidades.

Necesitamos, por lo tanto, una estrategia y un plan nacional, que reivindique nuestros valores democráticos, el orgullo nacional, que coloque en el epicentro a la gente, al ciudadano, y continuar luchando y trabajando para que tengamos más democracia, más igualdad, más educación, más salud y más oportunidades.